La vitamina D cumple un rol esencial en la salud ósea y su deficiencia puede generar graves consecuencias, advierten los Institutos Nacionales de Salud de Estados Unidos (NIH) y la Mayo Clinic. Este nutriente es clave para la absorción del calcio y la correcta mineralización de los huesos, por lo que niveles insuficientes no garantizan un sistema óseo fuerte ni resistente a fracturas, especialmente en niños y adultos mayores.
Según el NIH, sin vitamina D el organismo no puede incorporar adecuadamente el calcio, debilitando progresivamente la estructura ósea. “La vitamina D junto con el calcio contribuye a la prevención de la osteoporosis”, subraya la Fundación Internacional de Osteoporosis, recordando que esta enfermedad vuelve los huesos frágiles y propensos a fracturas. En la infancia, la carencia puede causar raquitismo, mientras que en adultos puede derivar en osteomalacia, una afección que provoca dolor y debilidad muscular.
Los especialistas también destacan que la vitamina D interviene en el funcionamiento muscular y nervioso, ayudando a mantener el equilibrio y reducir el riesgo de caídas en personas mayores. Sin embargo, estudios citados por la Mayo Clinic señalan que, aunque mantener niveles adecuados puede ralentizar la pérdida de masa ósea, aún se requiere más evidencia para confirmar su impacto directo en la reducción de fracturas graves.
En cuanto a la dosis diaria recomendada, el NIH indica que varía según la edad: 10 microgramos (mcg) en bebés hasta 12 meses; 15 mcg en niños, adolescentes y adultos hasta los 70 años; y 20 mcg en mayores de 71 años. El exceso también puede ser perjudicial, ya que superar los 100 mcg diarios en adultos puede generar náuseas, alteraciones cardíacas y daño renal. “La única forma de conocer el nivel de vitamina D es mediante un análisis de sangre”, enfatizan los expertos.
La vitamina D puede obtenerse mediante exposición solar moderada, alimentos como pescados grasos, yemas de huevo o productos fortificados, y suplementos bajo supervisión médica. Mantener niveles adecuados es fundamental para garantizar huesos fuertes y prevenir complicaciones, en un contexto donde la salud preventiva y el cuidado nutricional cobran cada vez mayor relevancia para evitar enfermedades asociadas al déficit de este nutriente esencial.