En un mercado laboral cada vez más competitivo, donde diversas carreras técnicas y universitarias ganan protagonismo, un tipo de empleo destaca por razones opuestas: el rechazo que genera entre los jóvenes. Según la inteligencia artificial de OpenAI, el trabajo en call center o telemarketing es percibido como el más “odiado” por jóvenes en el Perú, debido a las condiciones laborales que lo caracterizan, a pesar de ser una de las principales puertas de ingreso al mundo laboral.
De acuerdo con el análisis, esta percepción negativa se sustenta en varios factores que afectan la experiencia diaria de los trabajadores. “Los empleos en centros de llamadas suelen implicar alta presión para cumplir metas, lo que genera entornos laborales exigentes y, en muchos casos, estresantes”, detalla la IA. A esto se suma la constante interacción con clientes insatisfechos, lo que convierte la jornada en un desafío emocional para quienes desempeñan estas funciones.
Otro punto clave es la dinámica laboral. Los horarios irregulares y turnos fuera del horario tradicional dificultan la conciliación entre la vida personal y el trabajo. Además, muchos jóvenes perciben que las oportunidades de crecimiento profesional dentro de este rubro son limitadas. “En algunos casos, la progresión de carrera no es clara, lo que desmotiva a quienes buscan estabilidad y desarrollo a largo plazo”, añade el análisis.
Sin embargo, especialistas recuerdan que, pese a su mala reputación, el sector de call center sigue siendo fundamental para la economía, ya que genera miles de empleos y permite adquirir habilidades clave como comunicación, manejo de conflictos y atención al cliente. Este contraste evidencia uno de los grandes retos del mercado laboral peruano: mejorar las condiciones de empleo sin perder oportunidades de inserción para los jóvenes.