Expertos en ciberseguridad de ESET advirtieron que los usuarios deben evitar compartir información sensible con herramientas de inteligencia artificial como ChatGPT o Gemini debido a los riesgos de filtración de datos y respuestas inexactas. La recomendación fue difundida recientemente ante el creciente uso de estas plataformas para consultas personales, médicas, legales y financieras.
Los especialistas señalaron que las plataformas de inteligencia artificial no fueron diseñadas para gestionar información confidencial. Por ello, recomendaron no ingresar direcciones, números telefónicos, contraseñas, datos bancarios, historiales médicos, información empresarial, listas de clientes ni documentos internos. Advirtieron que, si una cuenta es vulnerada, toda esa información podría quedar expuesta.
Asimismo, recordaron que, por defecto, algunos modelos pueden utilizar las conversaciones para mejorar su funcionamiento, salvo que el usuario modifique la configuración de privacidad. Además, alertaron que cuentas comprometidas de servicios de inteligencia artificial ya son comercializadas en foros de la dark web, lo que incrementa el riesgo de robo de identidad y fraude.
Los expertos también desaconsejaron utilizar la IA para tomar decisiones definitivas sobre salud, procesos legales, inversiones, deudas o conflictos familiares. Explicaron que estas herramientas solo ofrecen información general y "no tienen contexto ni capacidad de diagnóstico personalizado", por lo que sus respuestas no deben reemplazar el criterio de médicos, abogados o asesores financieros.
En la misma línea, recomendaron evitar consultas que busquen validar decisiones personales o recibir opiniones emocionales. Indicaron que la inteligencia artificial "simula empatía", pero carece de conciencia, experiencia y comprensión del contexto humano. Por ello, insistieron en acudir a profesionales o personas de confianza para temas trascendentales.
Como medidas de seguridad, ESET aconsejó utilizar la IA únicamente para consultas generales, aprendizaje o generación de ideas; revisar la configuración de privacidad; emplear chats temporales cuando sea posible y no compartir información que no se divulgaría públicamente. Estas prácticas ayudan a reducir el riesgo de filtraciones, suplantación de identidad y uso indebido de datos.