Un equipo de arqueólogos descubrió en la costa adriática de Italia la tumba de un príncipe guerrero de aproximadamente 2.500 años de antigüedad, enterrado junto a un carro ceremonial, armas y diversos objetos que permanecieron prácticamente intactos.
El hallazgo fue anunciado en los últimos días tras las excavaciones realizadas en una necrópolis ubicada en el municipio de Sirolo, donde habitó la antigua civilización picena antes de la expansión del Imperio romano.
Los investigadores encontraron un carro de madera de dos ruedas, un casco, un hacha y recipientes de bronce que contenían restos orgánicos, los cuales serían parte de un ritual funerario realizado en honor al noble.
Junto a la sepultura principal también fue localizada la tumba de una mujer acompañada por textiles, adornos y una gran fíbula decorada con ámbar, lo que refuerza la importancia del complejo funerario.
Los especialistas consideran que este descubrimiento aportará nueva información sobre la organización social, las costumbres y los rituales de una cultura de la que aún se conoce muy poco.