El periodo de lluvias genera emergencias en la región Arequipa, especialmente en las provincias de Caravelí, La Unión y Condesuyos, donde los deslizamientos de tierra provocan el bloqueo de vías y aislamiento de poblaciones enteras. Sin embargo, cada año, los distritos de zonas altas afrontan estos eventos con recursos económicos insuficientes para la prevención y la atención inmediata. (Ver cuadro)
El limitado presupuesto de los gobiernos locales hace que su respuesta se vea rápidamente superada, obligándolos a recurrir primero al apoyo provincial y, finalmente, al Gobierno Regional de Arequipa.
Un ejemplo reciente es el distrito de Alca, en la provincia de La Unión. Su alcalde Henry Hilares llegó hasta la ciudad de Arequipa para solicitar combustible al Gobierno Regional, indispensable para movilizar la maquinaria pesada que permita liberar los caminos de trocha carrozable bloqueados por deslizamientos. La emergencia ha dejado incomunicadas a 38 familias de los anexos de Yumasca y Cahuana, además de interrumpir un tramo de la vía Tomepampa–Alca hacia el anexo Huillac. En total, 4.5 kilómetros de caminos resultaron afectados.
PRESUPUESTO LIMITADO. Para las labores de prevención y atención de desastres —no solo por lluvias— las municipalidades deben financiar el Programa Presupuestal 068, denominado “Reducción de la vulnerabilidad y atención de emergencias por desastres”. Este fondo se alimenta exclusivamente con recursos propios de cada municipio.
De acuerdo con el portal de Consulta Amigable del Ministerio de Economía y Finanzas (MEF), en la región Arequipa existen más de S/42 millones destinados a la atención de emergencias en esta partida presupuestal. No obstante, la distribución es desigual, mientras la provincia de Arequipa concentra una mayor asignación, provincias como La Unión cuentan con menos de S/200 mil para hacer frente a este tipo de situaciones.
En Alca, el presupuesto para obras alcanza S/700 000, de los cuales solo destinan S/51 000 al Programa 068.
“Esa partida la tenemos que alimentar con hasta el 5 % de nuestro presupuesto. El Gobierno no asigna una partida especial para emergencias y, cuando ocurre una situación extraordinaria, la ley nos autoriza a usar recursos destinados a una obra”, explicó el alcalde Hilares.
GESTIÓN DE RECURSOS Y APOYO REGIONAL. El coordinador de enlace regional del Centro Nacional de Estimación, Prevención y Reducción del Riesgo de Desastres (Cenepred) en Arequipa, Nelson Condori, señaló que muchos distritos rurales cuentan con presupuestos muy reducidos, lo que limita tanto las obras de prevención como la atención reactiva ante emergencias.
Ante este escenario, recordó que los alcaldes pueden gestionar recursos del Fondo para Intervenciones ante la Ocurrencia de Desastres Naturales (Fondes), el cual incluso permite financiar obras de prevención. Además, precisó que los ministerios también disponen de fondos para intervenciones específicas.
Por su parte, la Gerencia Regional de Gestión del Riesgo de Desastres informó que se mantiene un monitoreo permanente de las emergencias reportadas en las distintas provincias y que se brinda asistencia técnica a los municipios para el registro de daños en el Sistema de Información Nacional para la Respuesta y Rehabilitación (Sinpad).
En la intervención regional, señalaron, se prioriza cuando se afecta la vida humana y la vivienda. Para ello, se cuenta con almacenes adelantados y, de manera preventiva, ya se ha distribuido maquinaria pesada a las municipalidades provinciales de la región.