La crisis del sistema de salud en Arequipa sumó un nuevo capítulo de tensión luego de que el gobernador regional, Rohel Sánchez, denunciara presuntos sabotajes en equipos hospitalarios, una versión que fue rechazada de inmediato por médicos, quienes acusan a las autoridades de intentar deslindar responsabilidades frente a las fallas estructurales del sector.
La controversia se originó tras declaraciones del gobernador en una entrevista, donde afirmó que existirían irregularidades en el funcionamiento de equipos médicos, las cuales —según indicó— no serían casuales. Sánchez señaló que se habrían detectado fallas inusuales, como pérdida de información en equipos nuevos, averías poco después de recibir mantenimiento e incluso reportes de falta de reactivos pese a que sí habría stock disponible.
En ese contexto, sugirió que algunos trabajadores de salud tendrían intereses económicos que estarían favoreciendo la derivación de pacientes hacia clínicas privadas, lo que generó una inmediata reacción del gremio médico.
Desde el Hospital Goyeneche, el vocero del cuerpo médico, Percy Manrique, rechazó estas afirmaciones y aseguró que la situación real responde a problemas estructurales. Denunció falta de insumos, escaso mantenimiento y abandono del sistema de salud, señalando que, en muchos casos, el propio personal debe asumir costos para garantizar la atención de los pacientes.
En la misma línea, el presidente del Cuerpo Médico del hospital, Willy Yanqui Farfán, calificó las declaraciones como irresponsables y exigió pruebas concretas. “No se puede difamar al gremio médico sin sustento”, sostuvo, al tiempo que anunció que solicitarán formalmente documentación que respalde las acusaciones.
El especialista remarcó que, lejos de sabotear equipos, los profesionales de la salud realizan esfuerzos para mantenerlos operativos, incluso utilizando recursos propios. Indicó que muchos dispositivos tienen entre 15 y 20 años de antigüedad y que la falta de un sistema adecuado de mantenimiento genera fallas constantes.
Además, advirtió sobre deficiencias en equipos clave como mesas quirúrgicas, monitores, aspiradores y electrocauterios, lo que incrementa los riesgos durante las intervenciones médicas. A ello se suman promesas incumplidas, como la entrega incompleta de una torre de laparoscopía que hasta ahora no puede ser utilizada.
Yanqui también señaló que aún se espera la implementación de equipos almacenados y la ejecución de presupuestos destinados a mejorar el área quirúrgica, aspectos que —según dijo— siguen sin concretarse.
Frente a este escenario, el representante médico invitó al gobernador a visitar el hospital para constatar las condiciones reales en las que se atiende a la población. Mientras tanto, ambas partes mantienen posturas enfrentadas en medio de una crisis que, más allá de responsabilidades, continúa impactando directamente en la atención de los pacientes en la región.