El lento accionar del Gobierno Regional de Arequipa (GRA) generó que más 450 estudiantes del colegio Julio C. Tello (Paucarpata), iniciarán clases con 22 días de retraso respecto al calendario oficial del 16 de marzo. Recién este lunes podrán retornar a las aulas tras una demora que pudo evitarse.
La causa principal fue la tardía demolición de estructuras consideradas inhabitables. Aunque el pedido tenía más de tres años, el GRA actuó recién el 14 de marzo, obligando al director Gino García a suspender el retorno por razones de seguridad al tener el cerco perimétrico de libre acceso.
Según el gerente regional de Educación, Marco Choque Manrique, la demolición requirió coordinaciones y dificultades logísticas, como la falta de acceso para maquinaria ya que antes del inicio de clases se tenía la emergencia por las lluvias. No obstante, ya se cercó el colegio con calaminones.
PEDIDO. Indicó que se gestionaron 141 módulos prefabricados ante el Ministerio de Educación, pero hasta la fecha ninguno llegó. Además, admitió que existen 93 colegios en pésimas condiciones que, pese a los riesgos, sí iniciaron clases, evidenciando una preocupante normalización de la precariedad educativa.
Choque Manrique también minimizó incidentes como la caída de concreto en los planteles José Olaya y jardín Simón Bolívar, al señalar que afectaron “ambientes y no aulas”. No obstante, estos hechos impactan directamente en el aprendizaje de los menores, quien ahora se encuentran hacinados.