Arequipa enfrenta una de sus jornadas más críticas de tránsito luego del cierre del puente Uchumayo y el paro de transportistas que este 11 de marzo dejó a miles de ciudadanos varados en la ciudad.
La congestión vehicular se multiplicó en varias rutas alternas, mientras trabajadores, estudiantes y comerciantes quedaron atrapados entre largas filas de vehículos o caminaron kilómetros para llegar a sus destinos.
PUENTE. La crisis comenzó la noche del domingo 8 de marzo, cuando la concesionaria Covisur anunció el cierre total del puente Uchumayo, una de las principales vías de ingreso y salida de Arequipa, tras detectarse daños en la losa de concreto de la estructura.
Según el reporte técnico, una pérdida localizada de material provocó una rajadura en el tablero del puente, lo que obligó a suspender el tránsito vehicular como medida preventiva para evitar riesgos a los conductores.
Ante la restricción, todo el tránsito fue desviado por rutas alternas como la vía Cerro Verde, lo que rápidamente generó saturación. Transportistas afirmaron que trayectos hacia Camaná, Mollendo o El Pedregal llegan a tardar hasta cinco horas debido al colapso vehicular.
PARO. La situación se agravó este miércoles 11 de marzo con el paro de transportistas, que desde las 7:00 iniciaron una marcha camionera en el óvalo Cóndor–Volvo para exigir soluciones a la crisis del combustible y a los problemas de infraestructura vial.
En distritos como Cerro Colorado, Zamácola y Peruarbo, los paraderos amanecieron abarrotados y muchos ciudadanos tuvieron que caminar largas distancias, mientras algunos conductores elevaron el pasaje hasta dos soles ante la escasez de unidades.
En medio de la tensión, se registraron incidentes en distritos como Paucarpata, donde manifestantes bloquearon con su propio cuerpo a vehículos que intentaban trabajar, obligando a choferes a detenerse y a bajar a los pasajeros.
Mientras tanto, el gobierno regional anunció la instalación de dos puentes modulares en el kilómetro 24 para restablecer el tránsito en aproximadamente 20 días, la incertidumbre en la población arequipeña permanece, ante el caos vial que mantiene a la ciudad prácticamente paralizada.