La unidad de Quemados del hospital Honorio Delgado, en Arequipa, enfrenta una crítica situación por la falta de camas, especialistas e infraestructura para atender a pacientes con lesiones graves.
El jefe del servicio, Jorge Armendáriz, informó que la demanda aumentó entre 25 % y 30 % desde inicios de 2026, lo que provocó la saturación de las 10 camas disponibles y mantiene a pacientes de Arequipa y otras regiones del sur a la espera de hospitalización.
SATURACIÓN. El especialista explicó que actualmente permanecen internados 4 niños y 6 adultos, mientras 2 pacientes procedentes de Tacna y Puno esperan ingresar al servicio. A ellos se suman otros 4 hospitalizados en el cuarto piso que requieren atención especializada.
“Desde inicios de año ya hemos sobrepasado la capacidad de atención de pacientes quemados”, señaló Armendáriz, quien advirtió que no pueden retirar a un paciente para liberar una cama sin que haya completado una etapa adecuada de recuperación.
CASOS GRAVES. Entre las emergencias destaca un paciente con quemaduras de tercer grado en aproximadamente el 55 % al 60 % de su cuerpo, además de lesiones respiratorias por inhalación de humo, que permanece en el área de Shock Trauma.
El médico explicó que los tratamientos pueden extenderse entre uno y tres meses, debido a las intervenciones quirúrgicas, curaciones e injertos de piel.
Asimismo, precisó que las quemaduras por líquidos calientes predominan entre los menores, mientras que los adultos presentan lesiones por fuego directo y descargas eléctricas.
DEFICIENCIAS. La crisis también evidencia la falta de recursos médicos. Actualmente, la unidad de Quemados cuenta con tres especialistas, aunque requiere al menos cinco para responder a la demanda.
Además, carece de determinados materiales, como matrices dérmicas para tratar lesiones profundas, situación que obliga a gestionar traslados a Lima.
A estas limitaciones se suma la insuficiente rehabilitación física, pues algunos pacientes reciben fisioterapia apenas una o dos veces por semana, cuando necesitan sesiones más frecuentes.
En junio de 2026, Armendáriz ya había advertido que la unidad de Quemados necesitaba al menos 25 camas para responder adecuadamente a la demanda del sur del país.
Pese a las solicitudes de ampliación presentadas por la jefatura y la intervención de la Fiscalía, el proyecto continúa paralizado por las limitaciones de infraestructura del hospital.
La situación mantiene en riesgo la atención oportuna de pacientes con quemaduras graves que requieren procedimientos especializados y hospitalizaciones prolongadas.