El estadio monumental Virgen de Chapi de la Universidad Nacional San Agustín (UNSA) presenta serias deficiencias de mantenimiento y uso. De los 46 ambientes destinados a actividades deportivas, solo 5 cumplen actualmente esa función, mientras los otros 41 fueron acondicionados como almacenes y depósitos.
El informe n.° 005-2026-OCI/0210-SVC de Contraloría reveló que estos espacios son ocupados desde 1995, y que varios fueron autorizados por anteriores directores del Idunsa. Además, no contarían con permisos ni autorizaciones de Defensa Civil y serían utilizados como depósitos sin las condiciones mínimas de seguridad.
La Contraloría también detectó que el sistema de iluminación “led” instalado por FBC Melgar, no puede ser operado por la UNSA. El club mantiene el acceso exclusivo a su programación y configuración, pese a que el convenio de 2023 establecía que una vez culminada la obra inaugurada el 31 de julio de 2024, el sistema sería entregado a la UNSA como donación.
SEGURIDAD. Algunos almacenes no tienen extintores, mientras otros poseen equipos cuya vigencia no puede acreditarse. En uno de los ambientes había un extintor cuya última recarga registrada era de abril de 2024, mientras que otro almacén contenía cajas, embalajes y abundantes bebidas alcohólicas.
La inspección también encontró cajas de pisco y vino directamente sobre el piso, aberturas que podrían facilitar el ingreso de roedores y materiales almacenados en pasadizos. La Contraloría advierte que estas condiciones podrían provocar deterioro de bienes, sobrecarga de estructuras y riesgos para la salud y seguridad.
“Este Órgano de Control Institucional, en el plazo máximo de cinco días hábiles desde la comunicación del presente informe, se presente las acciones preventivas o correctivas adoptadas respecto a la situación adversa identificada”, se lee en el oficio dirigido al rector Richard Paredes Orué.