Con lágrimas en los ojos, totalmente destrozado y con la voz entrecortada, un humilde padre de familia arequipeño clama ayuda para poder trasladar y enterrar a Rosa G. Taya H., su hija de apenas 17 años, quien falleció tras luchar por su vida durante dos meses en UCI del hospital Honorio Delgado Espinoza.
Tras varias semanas luchando por buscar salvar a su pequeña, el progenitor solo hoy quiere reunir a su hija con su madre y hermanas menores para poder despedirla dignamente en su pueblo natal.
TRAGEDIA. De acuerdo al relato del hermano de la menor, Luciano José Taya, Rosa viajaba en una motocicleta junto a su enamorado, el pasado 2 de junio, en la localidad de Umachulco en Cayarani (Condesuyos).
Lamentablemente, en el transcurso, por causas que aún no han sido esclarecidas, cayó de la unidad y sufrió un fuerte golpe en la cabeza.
Al verla gravemente herida, una camioneta que pasaba por el sector pudo auxiliarla y trasladarla al centro de salud de Cocachacra.
Sin embargo, debido a la gravedad de sus lesiones, fue referida al hospital Honorio Delgado Espinoza, donde médicos le diagnosticaron un traumatismo encéfalo cráneo grave.
Como parte del tratamiento, la menor fue sometida a una compleja cirugía, donde los médicos le quitaron una porción del cráneo, para aliviar la presión provocada por la inflamación cerebral.
DECESO. Como parte del tratamiento, el tejido óseo extraído fue colocado temporalmente en el abdomen de la menor con el fin de poder reimplantarlo posteriormente en una nueva cirugía.
Lamentablemente, pese a luchar por su vida casi dos meses (internada en UCI), los denodados esfuerzos de los médicos y la lucha incansable de su padre, Rosa terminó falleciendo la mañana del 21 de julio.
Ello ocurrió antes que fuera sometida a una nueva intervención programada que mantenía la esperanza de su progenitor.
CRÍTICA SITUACIÓN FAMILIAR. Ante ello y completamente destrozados, los miembros de la familia de Rosa (que solo cursó estudios primarios), cuyo padre mantiene a su familia con la crianza de alpacas, y su madre, quien padece de un problema con uno de sus ojos y así cría a sus hijos menores.
Claman ayuda para poder trasladar los restos de Rosa hasta su lugar de origen y darle cristiana sepultura rodeado de los suyos.
Cualquier aporte será bien recibido al número de Yape: 962 919 083, a nombre de Luciano José Talla.