Con 34 años y el Mundial próximo, el brasileño ve cada vez más complicada su presencia en lo que podría ser su última gran cita internacional.
El entrenador del Santos, Cuca, decidió dejarlo fuera del encuentro ante Cruzeiro para controlar su carga de trabajo. “No se trata de protegerlo, sino de gestionar su esfuerzo. El riesgo de lesión con tres partidos en siete días es alto. No podemos correr ese riesgo”, explicó el técnico.
La prioridad ahora es que Neymar llegue en condiciones al Mundial, evitando forzar su cuerpo y minimizando el riesgo de nuevas lesiones. La decisión final sobre su inclusión en la lista de Brasil recaerá en Carlo Ancelotti.