El equipo dirigido por Lionel Scaloni saltará al césped del estadio Arrowhead de Kansas City desde las 20:00 horas (hora peruana) por la primera jornada del Grupo K, donde también compiten Colombia y Uzbekistán. Más allá del inicio del camino hacia el bicampeonato, la Albiceleste tendrá un reto adicional: romper una estadística que históricamente le ha sido esquiva.
Las dos veces anteriores que Argentina llegó a un Mundial como campeona defensora no pudo celebrar en su estreno. En España 1982 cayó por la mínima ante Bélgica, mientras que en Italia 1990 sufrió un inesperado tropiezo frente a Camerún, también por 1-0. Pese a ello, en aquella edición logró recuperarse y alcanzar la final.
Ahora, con Messi afrontando posiblemente su última Copa del Mundo y una generación consolidada alrededor suyo, Argentina buscará evitar un comienzo incómodo y enviar un mensaje de autoridad desde el primer partido.
Enfrente estará Argelia, selección que vuelve a un Mundial tras ausentarse en Rusia 2018 y Catar 2022. El cuadro africano disputará apenas su quinta participación mundialista y llega con el objetivo de volver a sorprender, como ya lo hizo en Brasil 2014, cuando alcanzó los octavos de final.
Aunque el favoritismo recae sobre la vigente campeona del mundo, el recuerdo de otros estrenos fallidos de selecciones defensoras del título obliga a la cautela. Francia cayó ante Senegal en 2002, Alemania perdió frente a México en 2018 y España sufrió una dura goleada ante Países Bajos en 2014.
Argentina conoce bien esos antecedentes. Por eso, el debut en Kansas City representa mucho más que un primer partido: es la oportunidad de empezar con el pie derecho la defensa de una estrella que tardó 36 años en volver a conquistar.