Alianza Lima se impuso con autoridad por 2-0 ante Juan Pablo II, en un duelo donde la eficacia marcó la diferencia. La gran figura fue Eryc Castillo, quien volvió al gol en el momento justo y sostuvo el triunfo íntimo.
En una noche donde Alianza necesitaba respuestas, apareció su goleador. Eryc Castillo firmó un doblete clave que no solo aseguró los tres puntos, sino que también marcó su regreso a la confianza tras varias jornadas sin anotar.
El cuadro blanquiazul manejó el partido con inteligencia, golpeando en los momentos precisos y mostrando solidez en todas sus líneas. Sin embargo, fue Castillo quien inclinó la balanza con su contundencia frente al arco, demostrando que los delanteros viven del gol… y él volvió a la vida.
Su actuación cobra mayor relevancia al dejar atrás un episodio complicado: aquel penal fallado ante 2 de Mayo en la Copa Libertadores, que lo puso en el centro de las críticas. Hoy, la historia es distinta. El delantero respondió en la cancha y fue determinante cuando el equipo más lo necesitaba.
Tras el partido, el atacante no ocultó su emoción y dejó un mensaje esperanzador para la hinchada. Destacó el trabajo colectivo, la importancia de seguir sumando y la convicción de que el equipo aún puede crecer más en su funcionamiento.
Además, valoró la pausa por la fecha FIFA como una oportunidad clave para seguir afinando detalles y potenciar el rendimiento del grupo. En Matute saben que lo mejor aún está por venir, y Castillo lo dejó claro: este Alianza promete evolucionar.
Con este triunfo, los íntimos llegan firmes a la pausa y se mantienen en la pelea por la cima. La ilusión crece… y con un Castillo encendido, el sueño blanquiazul está más vivo que nunca.