Cusco vivió una noche histórica. El Cienciano del Cusco aplastó 6-1 al brasileño Botafogo en la ida de los octavos de final de la Copa Sudamericana, confirmando que el “Papá de América” sigue escribiendo páginas doradas en el fútbol continental.
“Salimos con la misión de anotar la mayor cantidad de goles posibles”, declaró el técnico Horacio Melgarejo, reflejando la intensidad que mostró su equipo desde el primer minuto.
El espectáculo comenzó temprano. A los 18’, Matías Succar conectó de cabeza un centro de Alejandro Hohberg para abrir el marcador. Apenas dos minutos después, Neri Bandiera amplió la ventaja con un gol de muslo, validado tras revisión del VAR.
“Sabíamos que teníamos que aprovechar cada ocasión”, señaló Bandiera tras el partido.La avalancha continuó: a los 30’, Succar volvió a aparecer tras un error del portero Warlesson, y cinco minutos más tarde, Marcos Martinich sorprendió con un potente disparo desde fuera del área para el 4-0 con el que terminó el primer tiempo.
“El equipo jugó un partido perfecto”, resumió Martinich.
En el complemento, Botafogo intentó reaccionar con un golazo de Matheus Martins a los 49’, pero la fiesta cusqueña no se detuvo. Bandiera marcó el quinto a los 62’ y Succar cerró su noche mágica con el 6-1 definitivo a los 78’. Con tres goles, el delantero se consolidó como la gran figura del encuentro.