La primera fase del Mundial 2026 ha dejado un dato que refleja la dureza del torneo. En 28 partidos jugados hasta el momento, ya se han registrado seis expulsiones, una cifra superior a las vistas en todo el Mundial de Catar 2022 y Rusia 2018, donde se contabilizaron cuatro tarjetas rojas en cada edición.
El incremento de sanciones ha llamado la atención en un torneo que viene mostrando un ritmo físico alto desde sus primeras jornadas. Entre los jugadores expulsados figuran Sphephlo Sithole y Themba Zwane de Sudáfrica, el mexicano César Montes, el bosnio Tarik Muharemovic y los cataríes Homam Ahmed y Assim Madibo.
El registro también adquiere relevancia histórica al recordar que el Mundial con más expulsiones sigue siendo Alemania 2006, con 28 tarjetas rojas en total. En aquella edición quedó marcada la llamada “batalla de Núremberg”, el duelo entre Países Bajos y Portugal que terminó con cuatro expulsados y 16 tarjetas amarillas.
En este contexto, el Mundial 2026 arranca con una tendencia que refleja partidos más intensos, disputados al límite y con un arbitraje que ha tenido un rol decisivo en el desarrollo de la fase inicial del torneo.