España recuperó su mejor versión en el Mundial 2026 y firmó una contundente victoria por 4-0 sobre Arabia Saudita, un resultado que le permite tomar impulso en la fase de grupos y acercarse a los dieciseisavos de final. El conjunto dirigido por Luis de la Fuente mostró una imagen completamente distinta a la del estreno ante Cabo Verde y respondió con autoridad a las críticas recibidas en los últimos días.
Uno de los grandes protagonistas de la jornada fue Lamine Yamal, quien debutó como titular y se convirtió en la principal fuente de desequilibrio en ataque. Su velocidad y creatividad marcaron diferencias desde los primeros minutos, confirmando la importancia que tiene para el funcionamiento ofensivo de la selección española.
La gran figura del encuentro, sin embargo, fue Mikel Oyarzabal. El delantero dejó atrás un debut para el olvido y se reivindicó con una actuación brillante al participar directamente en tres anotaciones. Primero asistió a Yamal para abrir el marcador (10’) y luego anotó un doblete en apenas tres minutos (21’ y 24’), desatando la euforia de la afición española. Altambakti cerró la goleada a los 49’.
Los cambios realizados por el técnico también dieron resultado. La inclusión de Dani Olmo, Álex Baena y Pedro Porro aportó mayor movilidad y profundidad al equipo. Además, Pedri y Rodri dominaron el mediocampo, permitiendo que España recuperara la fluidez y el control del balón que había perdido en su primer compromiso mundialista.