La derrota ante Los Chankas no solo dejó a Cristal con las manos vacías, sino también con una profunda herida interna. El técnico rimense cuestionó con dureza el nivel mostrado por sus dirigidos, encendiendo las alarmas en plena lucha por el Torneo Apertura.
El viaje a Andahuaylas terminó siendo una pesadilla para Sporting Cristal. Superado en intensidad y sin respuestas futbolísticas, el cuadro celeste nunca encontró el rumbo frente a un rival que aprovechó cada desconcentración. La derrota no solo golpea en la tabla —dejando a los rimenses lejos de la punta—, sino también en lo anímico, en un momento donde el margen de error es cada vez menor.
Tras el pitazo final, Paulo Autuori mostró su lado más crítico. Lejos de rescatar aspectos positivos, fue tajante al analizar el rendimiento de su equipo, evidenciando preocupación por la fragilidad defensiva y la desconexión colectiva. Para el estratega, el problema no pasa por la falta de gol, sino por los tantos recibidos, un aspecto que viene castigando al equipo a lo largo del torneo.
El técnico también ratificó su postura: no pedirá más delanteros. Su enfoque está en corregir los errores estructurales que han impedido a Cristal sostener resultados. Y es que, más allá de los goles a favor, la incapacidad para remontar partidos y las constantes desatenciones han frenado su avance en el campeonato.
Ahora, el receso por la fecha FIFA aparece como un respiro necesario. En La Florida, el comando técnico aprovechará estas semanas para reordenar ideas, ajustar el esquema y recuperar la confianza perdida. Será una especie de “reinicio” para un plantel que necesita reencontrarse con su mejor versión.
El regreso al torneo no dará tregua. Con la presión encima y las palabras de su propio entrenador resonando, los jugadores de Sporting Cristal están obligados a responder dentro del campo. Solo con trabajo, carácter y disciplina podrán revertir este momento y volver a meterse en la pelea por el título.