Néstor "Pipo" Gorosito encendió la previa de la semifinal del Mundial 2026 entre Argentina e Inglaterra al responder con dureza a las declaraciones del exfutbolista Gary Neville, quien aseguró que la Albiceleste no le genera el mismo temor que Francia o España.
El técnico argentino salió en defensa de Cristian Romero y Lisandro Martínez y calificó al exlateral inglés como un "tronco", intensificando el cruce verbal entre ambas selecciones antes del esperado encuentro.
Las declaraciones de Gorosito se produjeron durante una entrevista telefónica en ESPN, donde cuestionó la autoridad de Neville para opinar sobre el nivel del fútbol argentino.
"Díganle a este Gary Neville que lo único que sabía hacer era el lateral, pedazo de tronco. Los defensores argentinos son cracks, él no sabía que se jugaba con el pie", disparó el extécnico de Alianza Lima, en una respuesta que rápidamente se viralizó en redes sociales.
La polémica comenzó luego de que Gary Neville afirmara que Inglaterra no debería temer a Argentina en una eventual semifinal.
"A Argentina no le tengo el mismo miedo que le tendría a Francia o España. Tienen muchas debilidades", sostuvo el exjugador del Manchester United.
Además, criticó a la dupla conformada por Cristian Romero y Lisandro Martínez, a quienes describió como "la mejor-peor pareja de centrales del mundo", al considerar que alternan grandes actuaciones con errores defensivos.
Este intercambio de declaraciones se suma a la histórica rivalidad entre argentinos e ingleses, una de las más intensas del fútbol mundial.
En las últimas décadas, ambos países han protagonizado memorables enfrentamientos en copas del mundo, por lo que el choque de semifinales también se vive con gran intensidad fuera de la cancha, alimentado por figuras y exfutbolistas de ambos lados.
Argentina e Inglaterra se enfrentarán este miércoles 15 de julio por un lugar en la final del Mundial 2026.
Mientras el plantel de Lionel Scaloni busca defender su condición de campeón del mundo, las declaraciones de Gorosito y Neville han añadido un ingrediente extra a uno de los partidos más esperados del torneo, donde la tensión ya comenzó mucho antes del pitazo inicial.