Estados Unidos afrontará los dieciseisavos de final del Mundial 2026 frente a Bosnia y Herzegovina con un mensaje de cautela de su entrenador, Mauricio Pochettino.
El estratega argentino aseguró que su equipo no debe asumir el papel de favorito, pese a jugar como anfitrión del torneo, y afirmó que el objetivo será competir con la máxima intensidad para seguir avanzando en la copa del mundo.
Durante la conferencia de prensa previa al encuentro, Pochettino también rechazó que exista una tendencia negativa de la selección estadounidense frente a rivales europeos.
"No lo creo. Quizá sea pura coincidencia. Mañana tenemos una buena oportunidad para pelear contra la historia, no solo contra Bosnia y Herzegovina, sino contra los últimos cinco años. Está bien, otro desafío. Tenemos otro desafío", declaró el entrenador.
El seleccionador insistió en que los recientes resultados del mundial demuestran que no existen partidos sencillos en las rondas eliminatorias.
"En primer lugar, no creo que seamos el equipo favorito. Tenemos que tener cuidado cuando decimos 'vale, uno es favorito, otro no'", sostuvo, recordando las sorpresas protagonizadas por varias selecciones durante el campeonato.
Pochettino también destacó que el apoyo del público estadounidense no garantiza ninguna ventaja definitiva sobre el terreno de juego.
"Entiendo que quizá porque somos Estados Unidos y organizamos el Mundial probablemente tengamos a la afición de nuestro lado, pero hay que tener un respeto absoluto", afirmó, resaltando la organización y el nivel competitivo del conjunto bosnio.
Estados Unidos llega a esta instancia tras finalizar como líder de su grupo, mientras que Bosnia y Herzegovina avanzó como uno de los mejores terceros.
El vencedor del compromiso asegurará su clasificación a los octavos de final y mantendrá vivo el sueño de seguir peleando por el título en el Mundial 2026.