La UEFA endureció su postura frente a la FIFA y advirtió que sus 55 federaciones afiliadas no participarán en el Mundial 2030 si prospera el proyecto impulsado por el presidente Gianni Infantino, que plantea ceder hasta el 30 % de los derechos comerciales de las principales competiciones, incluida la copa del mundo, a inversionistas privados. La decisión fue anunciada mediante un comunicado oficial, en el que el organismo europeo calificó la iniciativa como una amenaza para el futuro del fútbol.
En su pronunciamiento, la UEFA expresó un rechazo absoluto a la propuesta y dejó en claro que no respaldará ningún cambio que implique privatizar parte del patrimonio comercial del deporte. "Rechazamos de manera unánime e inequívoca la propuesta de la FIFA de transferir los derechos de propiedad sobre la Copa del Mundo y otras competiciones de la FIFA a inversionistas privados", señaló la entidad, al advertir que "UEFA y sus asociaciones nacionales no participarán en las competiciones de la FIFA" mientras la iniciativa siga vigente.
El organismo presidido por Aleksander Ceferin sostuvo que la copa del mundo trasciende cualquier interés económico y representa un legado construido durante décadas por jugadores, selecciones y aficionados de todo el planeta. "La copa del mundo no puede ser tratada como un producto de inversión", afirmó la UEFA, antes de remarcar que "la Copa del Mundo no está en venta", en una de las frases más contundentes de su comunicado.
Además, la organización europea insistió en que ninguna institución tiene autoridad para comercializar un patrimonio que pertenece al fútbol mundial. "Nunca prestaremos nuestra legitimidad a este modelo. Nadie tiene la autoridad moral para vender aquello que simplemente custodia para la siguiente generación", advirtió, al reiterar que ninguna selección europea disputará torneos organizados por la FIFA, incluido el Mundial 2030, si el proyecto no es retirado por completo.
Por su parte, la FIFA defendió su iniciativa al confirmar que busca ampliar la inversión destinada al desarrollo del fútbol a más de 10.000 millones de dólares mediante la creación de FIFA Forward Enterprise (FFE), una nueva filial encargada de centralizar las operaciones comerciales y de eventos del organismo. La propuesta, sin embargo, ha abierto uno de los mayores enfrentamientos institucionales entre la FIFA y la UEFA en los últimos años, con el futuro del Mundial 2030 en el centro del debate.