El área agrícola en Arequipa cada año se disminuye más por la falta de fiscalización de las autoridades. El diagnóstico elaborado por el equipo del Plan de Desarrollo Metropolitano (PDM) reveló que entre 2019 y 2024 se depredaron 2031.95 hectáreas de campiña en la Ciudad Blanca.
La cifra mencionada anteriormente equivale al 21.07 % del área agrícola que había en Arequipa en 2019. Esto se debe -en gran parte- a la falta de supervisión por parte de las autoridades para evitar que la ciudadanía ocupe estos campos.
El expresidente del colectivo Pro-Campiña, Carlos Lozada García, mencionó que no existe algún interés colectivo cuando se urbaniza algún área agrícola. Por el contrario, mencionó que las áreas de este tipo brindan apoyo a la ciudadanía.
Primeramente, el especialista acotó que las áreas agrícolas forman parte del Patrimonio Cultural de la Humanidad que tiene Arequipa. Además, el especialista remarcó los servicios ambientales que brindan estas áreas a la ciudadanía. Por ejemplo, acotó que brindan oxígeno para que la ciudadanía respire un aire más limpio; funcionando como un pulmón ecológico en Arequipa.
MODUS OPERANDI. Respecto al accionar de la población que depreda estas áreas verdes, Lozada García mencionó que -por lo general- es la propia ciudadanía arequipeña la que se encarga de reducir la campiña.
El especialista comentó que -por lo general- las únicas personas que tienen el interés son el propietario de la zona (para vender el terreno) y el invasor (para construir una vivienda y -según Carlos Lozada- venderla a algún postor). Posteriormente, se suma alguna autoridad del gobierno local; a la que se le ofrece dinero para que pueda viabilizar la formalización del trato.
Lozada García mencionó que la participación de alguna autoridad local se evidencia porque esta misma tiene mayores intenciones en la formalización del predio en cuestión.