El sector de Buenos Aires (Cayma) fue el escenario donde cuatro familias que vivían en la faja marginal de la torrentera perdieron todas sus pertenencias, sin hogar, su único refugio lo consiguieron en la párroquia que dirige el sacerdote Víctor Livori Grech, quien les brinda el apoyo necesario y se convirtió en su salvador.
Aunque hace una semana el padre dio apoyo a veinte familias, el resto decidió regresar a sus casas afectadas por las lluvias para cuidar lo poco que no se mojó.
El párroco tiene 70 años, nacido en Malta, él vive como suya esta tragedia de febrero, narró a Diario Viral la pesadilla que tuvieron que vivir las familias en el sector durante las precipitaciones. Entre lágrimas, la autoridad eclesiástica recordó el dolor que tuvieron que pasar estas personas.
Livori mencionó que las familias acudieron a la parroquia después que culminaron las lluvias intensas del jueves 19 de febrero.
Relató que hombres, mujeres y niños corrieron a él desesperadamente suplicando por ayuda. Las viviendas de estas personas habían sido arrasadas por el agua, lodo y tierra proveniente por los huaicos, causando que se queden sin sus viviendas.
“No puedo describir la situación porque se me caen las lágrimas. (Las personas cuyas viviendas habían sido inundadas) salían de todo lado como moscas (...) La gente lloraba y me abrazaba, pidiendo ayuda”, expresó Livori al recordar la desesperación de la población que se sentía abandonada por las autoridades.
Tras comprender el dolor que estaban pasando las familias, Livori Grech se mostró a favor de que estas personas habiten temporalmente la parroquia. Recordó que les brindaban principalmente desayuno y almuerzo; mientras que la cena era ocasional debido a que las precipitaciones impedían el traslado adecuado de los alimentos a estas personas.
EL APOYO LLEGA. El párroco contó que -pese a la falta de apoyo de las autoridades- el estado de las viviendas en el sector Buenos Aires fue difundido por diversos medios de comunicación que graficaron aquellos momentos de dolor y la destrucción de las viviendas de la población caymeña.
Livori Grech relató que la difusión permitió que diversas empresas privadas se preocupen en el sector y acudan a la zona para brindar el apoyo necesario para el bienestar de la ciudadanía.
Por ejemplo, Livori Grech resaltó que -gracias a los donativos- los miembros de la congregación las calaminas para la vivienda de una de las mujeres que se habían visto perjudicadas.
Con el pasar del tiempo, las familias retornaron a sus viviendas. Por ejemplo, mencionó que la gran mayoría de personas sintió gran preocupación por el estado de sus casas; por lo que regresaron a las mismas. No obstante, un promedio de 4 familias permanece en la parroquia por el mal estado de la infraestructura de sus viviendas.
AYUDA ESTATAL. Víctor Livori resaltó que -al momento- la única entidad estatal que acudió a socorrerlos era el Gobierno Regional de Arequipa (GRA). La entidad había dado maquinaria para apoyar a la zona con el enrocado y la limpieza de la torrentera. Además, la entidad también otorgó sacos de arroz, azúcar, alimentos no perecibles y frazadas a la ciudadanía.
Los residentes que estaban junto al padre exclamaron que la Municipalidad Distrital de Cayma no había acudido a apoyar a las personas que habían perdido todo por la destrucción causada por las intensas lluvias.
SE PUEDE APOYAR. La parroquia todavía acepta apoyos para los damnificados. Estos pueden ser donados en la parroquia de Buenos Aires o dar al número 959 200 160.