Según el último reporte del Centro de Predicción del Clima (CPC), organismo de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (NOAA), existe el 81 % de probabilidad de que se registre un El Niño muy fuerte entre octubre y diciembre de este año.
El organismo estadounidense advierte que, de concretarse este escenario, el fenómeno podría ubicarse entre los eventos de El Niño más intensos registrados desde 1950.
El CPC señala que el episodio continuará fortaleciéndose durante 2026 y existe el 97 % de probabilidad de que persista hasta comienzos de la primavera de 2027.
EL SÚPER NIÑO. Por su posible intensidad, algunos especialistas han comenzado a referirse al fenómeno como un «Súper El Niño».
Sin embargo, el CPC precisa que la intensidad del evento no determina necesariamente la magnitud de sus efectos en cada región, aunque los episodios más fuertes pueden aumentar la probabilidad de determinadas condiciones climáticas.
El climatólogo Ángel Adames, profesor del Departamento de Ciencias Atmosféricas y Oceánicas de la Universidad de Wisconsin-Madison, advirtió que los efectos podrían prolongarse durante 2027 y que algunos de los impactos más importantes se registrarían durante ese año.
Estas proyecciones mantienen en alerta a los países expuestos a sus efectos.
AREQUIPA. Si bien, regiones como Piura, Tumbes e Ica son las más vulnerables, en Arequipa el riesgo es particularmente sensible debido a su geografía: mientras que en la costa habrían lluvias intensas que activarían quebradas, en las zonas altoandinas se enfrentarían deslizamientos, huaycos y pérdidas de cultivo.
Pero, ¿desde cuándo inició El Niño en la región? De acuerdo al director del Senamhi en Arequipa, Guillermo Gutiérrez, este fenómeno natural inició con algunas manifestaciones desde enero. Sin embargo, este terminó por mostrarse tras las torrenciales lluvias del 19 y 22 de febrero que inundaron la Ciudad Blanca. El desborde de huaicos avanzó por calles, inundando y destruyendo casas, llevándose autos e incluso a los propios ciudadanos. Dejó al menos seis fallecidos y miles de familias y viviendas afectadas.
“Aquel problema se asocia a El Niño debido a que en las precipitaciones de esos días, la humedad o nubosidad vino del Pacífico, no del Atlántico. Lo normal es que la nubosidad llegue del Atlántico”, aclaró.
Guillermo Gutierrez no descarta que El Niño, falta información oficial, siga elevando la temperatura a partir de octubre.
Aclaró que si bien, no se puede comparar a los fenómenos naturales anteriores, debido a que cada uno es diferente, el solo hecho de que el mar varíe en un grado, es perjudicial, porque afectaría gravemente a la pesca, llevándola incluso a una crisis que afectará a cientos de familias.
El titular del Senamhi aclaró que desde que se registraron estas emergencias en la ciudad se enviaron reportes anunciando a las autoridades alertándolas sobre la llegada de El Niño.
Sin embargo, tal como lo muestra la Contraloría y Defensoría, los gobiernos regionales y locales “poco o nada” hicieron para tomar las medidas que frenen el impacto de esta catástrofe en la región.