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Tragedia y heroísmo dejó la serenata de Arequipa de 1996

35 personas no regresaron a casa aquella noche. Entre ellas, Edward Castelo, un joven policía que decidió ayudar cuando la fiesta se convirtió en caos

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ONEIDA CHAYÑA

ONEIDA CHAYÑA
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Hay noches que una ciudad recuerda para siempre. En Arequipa, la del 14 de agosto de 1996 quedó marcada por el fuego, los gritos y la muerte de 35 personas. Entre ellas estaba el SO1 PNP Edward Jimmy Juan Castelo Alí, un joven policía de 28 años, padre de dos hijos y con otro en camino.
Estaba de franco y había llegado a la serenata para celebrar como cualquier arequipeño.  
Pero cuando un fuego artificial alcanzó los cables de alta tensión que cruzaban el puente Grau, la fiesta se convirtió en tragedia. Mientras la multitud corría para ponerse a salvo, Castelo avanzó hacia el peligro para ayudar a quienes habían quedado atrapados. Una descarga de 10 mil voltios terminó con su vida.

UNA NOCHE DISTINTA. Miles de personas habían llegado a la avenida La Marina por el aniversario de Arequipa. El puente Grau estaba lleno de familias, jóvenes y niños. Faltaban minutos para la medianoche cuando los cables cayeron sobre la multitud. La música se detuvo. Los gritos ocuparon la calle. Los cables se movían sobre el pavimento mientras decenas de personas intentaban escapar o encontrar a sus familiares. En medio del caos, Castelo decidió quedarse. 

JOVEN POLICÍA. Don Luciano Pardo Chuquineyra, policía retirado y compañero de promoción de Castelo, lo recuerda como un hombre alegre, extrovertido y dispuesto a ayudar.
“Era muy extrovertido, muy amable. Le gustaba estar en todo. Pocas veces se encuentran personas dispuestas a ayudar o apoyar. Castelo era así”, recuerda.
Después de egresar de la Escuela de Suboficiales de la Policía Nacional, Castelo continuó su carrera e integró la banda de música de la institución. Fuera del uniforme había formado una familia y tenía dos hijos, mientras esperaba al tercero. Aquella noche estaba de franco. No tenía obligación de intervenir. Pero cuando vio a las personas en peligro, actuó.

ÚLTIMO AUXILIO. Según el testimonio de una mujer que estuvo en la serenata y cuyo relato llegó hasta don Luciano, Castelo ayudó a varias personas y habría logrado poner a salvo a un menor. “Él se puso ahí, en primera fila, donde estaban cayendo los muertos”, recuerda su compañero.
Fue entonces cuando uno de los cables lo alcanzó. La descarga le provocó graves quemaduras y terminó con su vida. Incluso su documento de identidad quedó calcinado dentro del bolsillo.
Al día siguiente, la noticia golpeó a sus compañeros. “Todos decían: ‘se murió el loquito Castelo’”, recuerda don Luciano. Han pasado tres décadas y el recuerdo del puente Grau permanece.
Aquella noche, Edward Jimmy Juan Castelo Alí salió de franco para celebrar el aniversario de Arequipa y no volvió a casa. No llevaba uniforme, pero cuando otros huían, él se quedó para ayudar.

ONEIDA CHAYÑA

ONEIDA CHAYÑA

Periodista

Periodista en Diario Viral. Comprometidos con la verdad y la información de Arequipa.

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