El Gobierno de Argentina negó este viernes 30 de octubre haber recibido un pedido de explicaciones de Brasil por su presunta participación en la fuga del excandidato presidencial brasileño Flávio Bolsonaro, quien abandonó su país y llegó a Estados Unidos pese a tener una restricción judicial de salida. La controversia diplomática surgió después de que se difundieran versiones sobre una supuesta intervención de funcionarios cercanos al presidente argentino, Javier Milei, para facilitar el traslado del político brasileño a través de territorio argentino.
El canciller argentino, Pablo Quirno, rechazó públicamente las informaciones sobre una consulta diplomática realizada por Brasil. “No hubo ningún pedido de información”, afirmó mediante su cuenta en la red social X. El presidente Javier Milei respaldó esta posición al compartir el mensaje de su ministro, desmintiendo así las versiones que vinculaban a su administración con la salida de Bolsonaro.
Sin embargo, fuentes diplomáticas señalaron que el Ministerio de Relaciones Exteriores de Brasil convocó a Emilia Cortés, encargada de negocios de la Embajada argentina en Brasilia, para solicitar información sobre el caso. En el encuentro habría participado el embajador João Marcelo Galvão de Queiroz, jefe del Departamento del Mercosur de la Cancillería brasileña, quien presuntamente consultó sobre la posible colaboración de funcionarios argentinos en el traslado del excandidato.
La polémica comenzó después de que Flávio Bolsonaro llegara el martes 27 de octubre a Miami, Estados Unidos, tras atravesar Argentina, pese a una prohibición de abandonar Brasil dictada en el marco de una investigación por presunto lavado de dinero. Según informó el diario argentino La Nación, Santiago Caputo, uno de los principales asesores de Milei, habría estado en Puerto Iguazú con el objetivo de facilitar el ingreso del político brasileño, aunque esta versión no ha sido confirmada oficialmente.
El episodio añade tensión a las relaciones diplomáticas entre los gobiernos de Javier Milei y Luiz Inácio Lula da Silva, que mantienen diferencias políticas desde hace varios años. La representación diplomática argentina en Brasil permanece a cargo de una encargada de negocios, en medio de los desacuerdos entre ambas administraciones. Mientras Argentina rechaza cualquier solicitud formal de explicaciones, persisten los cuestionamientos sobre las circunstancias en las que Bolsonaro logró abandonar territorio brasileño y trasladarse hacia Estados Unidos.