El primer ministro cubano, Manuel Marrero, presentó este jueves ante el Parlamento un amplio programa de reformas a favor de la economía de mercado, un giro inédito para la isla comunista sumida en una profunda crisis económica, bajo presión de Washington.
Marrero expuso 176 propuestas de reformas que abarcan numerosos sectores de la economía y que deberán ser aprobadas, tras debate, por los diputados de la Asamblea Nacional del Poder Popular.
Estas propuestas de carácter liberal incluyen, entre otras, la organización de las empresas privadas y estatales, el sistema bancario, el turismo, la agricultura, la inversión extranjera, los impuestos, los salarios y el mercado cambiario, entre otros.
“Se trata del programa de reforma económica más profundo que se haya anunciado en los últimos 70 años de la historia económica del país, desde la victoria de la Revolución de 1959”, declaró a la AFP el economista Daniel Torralbas, radicado en Londres.
Tres años después de la revolución encabezada por Fidel Castro en 1959, las grandes empresas privadas, cubanas o extranjeras, fueron nacionalizadas, seguidas por los pequeños comercios y negocios familiares en 1968.
En 2021, por primera vez en medio siglo, se autorizaron las micro, pequeñas y medianas empresas (mipymes), con hasta 100 trabajadores, para hacer frente a la crisis y al descontento social.
Actualmente son más de 10 000 y emplean a un tercio de la población activa.
Entre las reformas anunciadas el jueves destacan la transformación “de la empresa pública socialista en una sociedad mercantil por acciones o de participación”, la autorización de empresas privadas con más de 100 empleados, la participación de capital extranjero en el sector privado y la apertura de cuentas en divisas para particulares.
Según estas propuestas, la agricultura, el turismo, el sector bancario y el mercado cambiario quedarán abiertos a la inversión privada, tanto nacional como extranjera.