La ministra de Justicia de Groenlandia, Naaja Nathanielsen, (y también de Industria, Energía, Igualdad y varias carteras más) ha vuelto a reiterar que Groenlandia no quiere formar parte de Estados Unidos tras las últimas amenazas de Donald Trump de anexionar la isla.
Una posibilidad que la alta funcionaria del gobierno groenlandés ve “inconcebible”, y asegura que la población de la isla ártica está “muy, muy preocupada” ante las constantes insinuaciones de Washington.
“La gente no duerme, los niños tienen miedo, y esto lo llena todo en estos días. Y realmente no podemos entenderlo”, manifestó Nathanielsen en Londres, en una reunión con legisladores en el Parlamento británico.
Nathanielsen aseguró que Groenlandia y su población entienden que Estados Unidos vea en la isla una clave en su esfera de seguridad nacional, pero emplaza a Washington a trabajar en ello “sin hacer uso de la fuerza”.
“Lo entendemos. Queremos trabajar con ello (...) entendemos la necesidad de un mayor monitoreo en el Ártico como consecuencia de la creciente inseguridad geopolítica”, ha asegurado la ministra.
Además, la funcionaria señaló que comprende la necesidad de “sacudir las cosas, de hacer las cosas de manera diferente... Pero creemos que se puede hacer sin el uso de la fuerza (de EE.UU. contra su país)”.
En rueda de prensa, Nathanielsen ha emplazado al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, a que “respete los deseos de Groenlandia”.
“Somos aliados”, ha aseverado, aludiendo a que Groenlandia forma parte de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) y, por tanto, del entramado militar de Estados Unidos por todo el mundo, contando en su territorio con bases militares en las que Washington opera.