El director general del Centro Nacional de Inteligencia (CNI) de Ecuador, Michele Sensi-Contugi, murió junto a su esposa, Stephany Hollihan, en un accidente de helicóptero ocurrido la mañana del miércoles 19 de agosto en el condado de Samburu, al norte de Kenia. La tragedia dejó siete personas fallecidas, entre ellas cinco ciudadanos estadounidenses y el piloto keniano, sin que se reportaran sobrevivientes.
La aeronave, un Eurocopter EC130 B4, realizaba un vuelo turístico entre Loisaba Conservancy y la zona del río Ewaso Nyiro cuando cayó cerca del monte Ololokwe aproximadamente a las 9:13, hora local. El helicóptero transportaba huéspedes de la compañía turística &Beyond, mientras que la Autoridad de Aviación Civil de Kenia inició las investigaciones para determinar las causas del siniestro.
Tras confirmarse la muerte del funcionario de 44 años, el presidente ecuatoriano Daniel Noboa decretó tres días de duelo nacional, con las banderas de las instituciones públicas a media asta. El mandatario, quien se encontraba de visita oficial en China, publicó además un emotivo mensaje en sus redes sociales: “El accidente me quitó a dos amigos, pero sobre todo nos quitó a dos personas que eran familia para nosotros”, expresó al despedirse de Sensi-Contugi y Hollihan.
Noboa también destacó la cercanía y el respaldo que recibió del jefe de inteligencia durante su gestión. “Leal, valiente y firme, me acompañó sin titubear cuando tocó tomar decisiones que pocos estaban dispuestos a enfrentar”, señaló. La relación entre ambas familias era estrecha, debido a que Hollihan era madrina de uno de los hijos del mandatario. El Gobierno dispuso, además, que la Casa Militar Presidencial brinde medidas de protección a los hijos de la pareja.
Mientras la Cancillería de Ecuador coordina la repatriación de los restos desde Kenia con apoyo diplomático, el Ejecutivo designó a Luis Carlos Ávila para asumir temporalmente la conducción del Centro Nacional de Inteligencia y garantizar la continuidad de sus operaciones. La muerte de Sensi-Contugi, quien encabezaba el organismo de inteligencia desde 2024, generó conmoción en el Gobierno ecuatoriano y abrió un periodo de duelo mientras las autoridades kenianas continúan investigando las circunstancias del accidente.