El 14 de febrero de 1929, mientras Estados Unidos vivía bajo la Ley Seca y meses antes del crack financiero que desataría la Gran Depresión, Chicago fue escenario de uno de los crímenes más impactantes del siglo XX: la llamada Matanza de San Valentín. Siete hombres vinculados a la banda de George “Bugs” Moran fueron asesinados en un garaje que funcionaba como fachada legal. Aunque siempre se señaló a Al Capone como autor intelectual, jamás se logró probar su responsabilidad.
En aquella mañana fría, un grupo de hombres —al menos tres vestidos como policías— ingresó al taller SMC Cartage Co. simulando un operativo rutinario. Las víctimas, convencidas de que se trataba de una redada más, se alinearon contra la pared sin oponer resistencia. Minutos después fueron ejecutadas con ametralladoras. Uno de los heridos, Frank Gusenberg, alcanzó a murmurar antes de morir: “It was the cops” (“Fueron los policías”), una frase que alimentó el misterio y la sospecha de complicidad institucional.
El contexto era explosivo. Desde la entrada en vigor de la Enmienda XVIII en 1920, que prohibía la venta de alcohol, las mafias habían convertido el contrabando en un negocio multimillonario. Johnny Torrio y su protegido Al Capone construyeron un imperio de bares clandestinos, prostíbulos y casas de juego. Tras la retirada de Torrio en 1925, Capone asumió el control total del hampa de Chicago y eliminó a sus rivales uno a uno, dejando a la banda de Moran como el último obstáculo para su dominio absoluto.
La masacre consolidó el poder de Capone, pero también marcó su declive. “Lo de San Valentín realmente molestó a mucha gente. Hizo parecer que el país estaba fuera de control”, explicó el biógrafo Jonathan Eig en declaraciones a la BBC. A partir de entonces, las agencias federales intensificaron la persecución contra el capo, aunque nunca pudieron vincularlo directamente con asesinatos. Finalmente, fue condenado por evasión de impuestos. Décadas después, la Matanza de San Valentín sigue siendo oficialmente un crimen no resuelto, símbolo de la violencia y corrupción de la era de la Ley Seca.