Donald Trump volvió a encender la escena global al filtrar mensajes privados del presidente francés Emmanuel Macron en medio de la creciente crisis diplomática sobre Groenlandia y las relaciones transatlánticas.
Esto, en un contexto de amenazas de aranceles del 200 % a productos franceses como vinos y champanes.
En las capturas publicadas por Trump en su red social, Macron le expresaría al mandatario estadounidense su “confusión” y preocupación por la postura de EE. UU. en torno a Groenlandia, territorio de alto valor estratégico.
En los mensajes, Macron sugiere además organizar una cumbre del G-7 en París tras el Foro Económico Mundial de Davos e invita a Trump a “cenar juntos en París el jueves”, con la idea de incluir a varios países en encuentros paralelos.
El intercambio, que también fue comentado por el secretario general de la OTAN, Mark Rutte, se da en medio de tensiones por la iniciativa de Trump de integrar lo que ha llamado una “Junta de Paz” para manejar conflictos globales, propuesta a la que Macron se ha mostrado reticente.
El presidente francés recalcó que “el respeto de la soberanía y de la integridad territorial de los Estados no es negociable”, en respuesta a las presiones de Washington.
La filtración coincidió con un nuevo endurecimiento del discurso de Trump, quien señaló que quiere imponer aranceles “del 200 % a los vinos y champanes franceses” para presionar a París a alinearse con sus propuestas, incluida la Junta de Paz.
Desde Francia calificaron estas amenazas como “inaceptables e ineficaces”, y reafirmaron su compromiso con el multilateralismo y el respeto a las normas internacionales.
Este episodio se inserta en un contexto más amplio de confrontación entre Estados Unidos y la Unión Europea por la cuestión de Groenlandia, donde líderes europeos han reforzado su cooperación militar y política, al tiempo que advierten sobre las consecuencias de una escalada comercial.
En Davos, Macron instó a sus socios a no dejarse intimidar y a defender la soberanía europea frente a amenazas externas.