La llegada de Alejandro Sanz a Lima, en el marco de su gira sudamericana, no solo generó expectativa por sus conciertos en el estadio Nacional, sino también por el creciente interés en su vínculo con la actriz Stephanie Cayo. A su arribo al restaurante Maido, uno de los referentes gastronómicos del país, el intérprete de “Corazón partío” fue abordado por la prensa y evitó responder preguntas sobre su relación con la artista peruana, gesto que intensificó las especulaciones.
Cámaras del programa Amor y Fuego captaron el momento en que Sanz, sonriente, agradeció el cariño del público y afirmó sentirse “de maravilla” en Perú. Sin embargo, cuando fue consultado por su amistad con Cayo, optó por guardar silencio y esbozar una sonrisa antes de ingresar al local. La reacción fue interpretada por algunos medios como señal de incomodidad, en un contexto donde existen elementos que no garantizan claridad sobre la naturaleza de su relación.
La polémica se alimentó con imágenes difundidas por Magaly TV, La Firme, que muestran a Stephanie Cayo acompañando al cantante en Colombia y Ecuador. La actriz fue vista en zonas privilegiadas durante los conciertos, fotografiándose con el equipo del artista y grabando momentos del espectáculo. En el Movistar Arena de Bogotá, el 14 de febrero, y en el estadio Modelo Alberto Spencer de Guayaquil, el 21 de febrero, ambos compartieron instantes cercanos, incluido un gesto en el que Sanz la tomó de la mano al retirarse del escenario.
Según la conductora Magaly Medina, “las imágenes hablan más que mil palabras”, aludiendo a los repetidos encuentros entre ambos. Aunque ni Sanz ni Cayo han confirmado una relación sentimental, sus interacciones públicas, los “me gusta” en redes sociales y la coincidencia en distintas fechas de la gira han mantenido el foco mediático sobre ellos. En el pasado, la actriz negó un vínculo más allá de la amistad, pero la atención no ha disminuido.
Mientras tanto, la expectativa por los conciertos del 25 y 26 de febrero en el Estadio Nacional alcanzó niveles históricos, con entradas agotadas semanas antes del evento. Decenas de fans recibieron al cantante en el aeropuerto y en el hotel JW Marriott con pancartas y cánticos.
La gira “¿Y ahora qué?” marca el regreso de Sanz a Perú tras tres años y combina sus éxitos más emblemáticos con nuevas composiciones, en un ambiente donde cada gesto en el escenario podría alimentar o desmentir los rumores que rodean su estadía en Lima.