La llegada de BTS a Perú desató una controversia entre sus seguidoras, conocidas como ARMY, quienes denunciaron que algunas personas estarían vendiendo lugares en las filas de ingreso al primer concierto de la agrupación surcoreana, programado para este miércoles 7 de octubre en el estadio San Marcos, en Lima.
Ante esta situación, las fanáticas solicitaron la intervención de la Policía Nacional del Perú (PNP) para garantizar el orden y evitar posibles enfrentamientos.
DENUNCIAS. Desde las primeras horas de la mañana, decenas de seguidores llegaron a los exteriores de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos (UNMSM) para asegurar un lugar en las filas.
Sin embargo, la espera generó indignación cuando algunas asistentes reportaron que terceros estarían cobrando entre 200 a 250 soles a cambio de espacios en las colas, perjudicando a quienes permanecían durante horas en el lugar.
Las fanáticas rechazaron esta presunta comercialización de espacios y exhortaron a los asistentes a no entregar dinero.
INTERVENCIÓN. Ante las denuncias, efectivos de la PNP acudieron a los exteriores del estadio San Marcos, junto con representantes de la Fiscalía Provincial de Prevención del Delito de Lima Centro y autoridades de Gobierno Interior.
Los efectivos reforzaron la seguridad y colocaron vallas metálicas para ordenar las filas.
La Fiscalía había coordinado previamente medidas de seguridad para los tres conciertos de BTS en Lima, programados para el 7, 9 y 10 de octubre.
Entre las disposiciones figuran prevenir estafas por entradas falsas, evitar aglomeraciones y mantener libres las vías de evacuación.
Además, el fiscal Luis Antonio Torres Tapia recordó que las puertas abrirán a las 16:00 y el espectáculo comenzará a las 20:00, por lo que exhortó a los asistentes a respetar el orden establecido.