La cantante Thamara Gómez, integrante de la orquesta Las Estrellas de la Cumbia, denunció ser víctima de un nuevo caso de extorsión luego de que un sujeto detonara un explosivo frente a su vivienda, en el distrito de Sullana, región Piura.
Los delincuentes le exigen el pago de S/50 mil para no atentar contra su vida ni la de su familia, en un hecho que vuelve a poner en evidencia el avance de la criminalidad contra artistas en el Perú.
El atentado ocurrió durante la madrugada y fue captado por cámaras de seguridad de la zona, donde se observa a un individuo acercarse al inmueble antes de activar el explosivo.
De acuerdo con la denuncia de los familiares de la artista, el atacante dejó previamente un manuscrito con amenazas en el que advertía que debía entregar 50 mil soles para evitar nuevos ataques contra ella y sus seres queridos.
Hasta el momento, Thamara Gómez no se ha pronunciado públicamente a través de sus redes sociales.
Sin embargo, la agrupación Las Estrellas de la Cumbia expresó su respaldo mediante un comunicado, en el que condenó el atentado y pidió una respuesta inmediata de las autoridades.
"Confiamos en las autoridades y asimismo en nuestra recién electa presidenta Keiko Fujimori para que realicen las investigaciones correspondientes a través de las instituciones competentes, para identificar y sancionar a los responsables", señala el pronunciamiento difundido por la orquesta.
Este no es el primer episodio de violencia que enfrenta la cantante. Según trascendió, la intérprete ya había denunciado amenazas extorsivas en ocasiones anteriores, reflejando un patrón delictivo que también ha alcanzado a otras agrupaciones musicales del país.
En los últimos meses, diversas orquestas y artistas han reportado ataques con explosivos, amenazas y cobros de cupos por parte de organizaciones criminales.
El caso ya es investigado por las autoridades, que buscarán identificar al responsable utilizando las imágenes captadas por las cámaras de videovigilancia y otros elementos de prueba.
Mientras tanto, el atentado contra Thamara Gómez genera preocupación en el sector artístico y reaviva el debate sobre las medidas que deben adoptarse para frenar la ola de extorsiones que afecta a músicos y empresarios del espectáculo en el país.