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Liberan a conductores tras choque en plaza Las Américas: familia cuestiona decisión

Hermano de adulta mayor grave en UCI denuncia que representantes de ambos conductores depositaron solo S/3000 tras agotarse el SOAT

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ANDREA RAMOS

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Los dos conductores involucrados en el grave accidente de tránsito ocurrido en la plaza Las Américas, en Cerro Colorado, fueron liberados durante la tarde de este martes 11 de agosto, mientras una de las múltiples víctimas del siniestro, de 68 años, continúa en estado crítico en la unidad de cuidados intensivos (UCI) de la clínica San Pablo.

Carlos Zanabria, hermano de la paciente, cuestionó la decisión y denunció una serie de presuntas irregularidades durante las diligencias posteriores al siniestro.

 

ACCIDENTE. El accidente ocurrió en la intersección de las avenidas Alfonso Ugarte y Miguel Grau.

Un Audi negro de placa A2B-099, conducido por Markos Esquivel Covarrubias (20) colisionó contra un Suzuki gris, conducido por Hernán Callata Velarde, empujando la unidad hacia peatones cercanos.

Testigos señalaron que el vehículo negro habría circulado a excesiva velocidad y presuntamente cruzado el semáforo en rojo, circunstancias que deberán ser determinadas por la investigación.

La más afectada fue Yoli Urquizo de Delgado, de 68 años, quien sufrió múltiples lesiones y permanece internada en UCI.

Esquivel, según testigos, estaría acompañado de dos personas en el interior de su unidad al momento del siniestro: una joven y un sujeto con un tatuaje de letras rojas en el cuello. Ambos habrían huido de la escena.

 

DINERO. Carlos Zanabria informó que la cobertura del SOAT destinada a la atención de su hermana llegó a su límite, y que la familia debía afrontar los elevados costos derivados de su permanencia en cuidados intensivos.

Según su versión, durante la noche del lunes 10 de agosto comunicaron esta situación en la comisaría de Cerro Colorado, donde representantes de los involucrados manifestaron que contribuirían económicamente para continuar con el tratamiento.

Zanabria señaló que la abogada Alejandra Chirinos, representante de Hernán Callata, manifestó que buscarían una alternativa para ayudar con los gastos.

Asimismo, afirmó que Yareli Valdivia, a quien identificó como pareja de Markos Esquivel, les habría comunicado el compromiso de colaborar con la atención médica de Urquizo.

Posteriormente, según el familiar, representantes de ambos conductores acudieron a la clínica San Pablo y realizaron depósitos de S/1500 cada uno, sumando solamente S/3000 en total.

El hermano de la paciente cuestionó el monto entregado porque, aseguró, no alcanzaría para cubrir siquiera un día de permanencia en UCI.

 

LIBERACIÓN. Zanabria también sostuvo que los depósitos y otros pagos efectuados a personas que sufrieron lesiones leves fueron puestos en conocimiento de la fiscal Jessica Mercado Sosa, encargada del caso.

Cuestionó que estas acciones económicas hayan ocurrido antes de que este martes 11 de agosto ambos conductores recuperaran su libertad.

Según su testimonio, las familias de los intervenidos ya conocían con anterioridad que los conductores serían liberados.

Cuestionó el criterio adoptado por el Ministerio Público, quien deberá establecer las circunstancias en las que se produjo el choque, evaluar los elementos recopilados y determinar las responsabilidades que correspondan.

 

VÍCTIMA. Mientras se desarrollan las investigaciones, Yoli Urquizo permanece delicada.

Según testigos tras el siniestro, el impacto incluso habría causado daño en su cuero cabelludo, dejado su cráneo expuesto.

Zanabria relató que la víctima ingresó a la clínica aproximadamente a las 9:00 y que inicialmente les comunicaron que debía pasar a UCI alrededor de las 11:00, pero su ingreso se produjo recién a las 16:30.

Según su testimonio, los médicos detectaron múltiples fracturas en la cabeza, rostro, columna cervical, costillas y cadera, además de hemoneumotórax, una importante pérdida de sangre y otras complicaciones.

“El diagnóstico no solo es reservado, sino que, según palabras del médico que la atendió, es un diagnóstico sombrío”, declaró. La familia recibió además el pedido de conseguir ocho unidades de sangre.

Al día siguiente del accidente, según Zanabria, la cobertura del SOAT se agotó y la clínica ya les había solicitado comprar un collarín y buscar una cama UCI en otro establecimiento para continuar el tratamiento.

 

SOSPECHAS. Los cuestionamientos surgieron durante las diligencias. Zanabria aseguró que alrededor de las 22:00 del día del accidente, se enteró de que habían solicitado constatar el estado de los heridos leves, pero su hermana, quien sería la paciente más grave, no figuraba entre ellos.

“Recién a raíz de la intervención y de las quejas se ha solicitado una intervención de Medicina Legal para que se verifique el estado de salud de mi hermana”, denunció.

También relató que cuando acudió por la tarde a la comisaría encontró el Audi descubierto, pero al regresar durante la noche estaba cubierto con un toldo y rodeado de personas.

Agregó que la inspección del auto recién se habría realizado aproximadamente a las 22:30 y, según el acta policial que revisó, únicamente con la presencia del abogado de uno de los intervenidos.

Otro aspecto fue conocer que uno de los abogados que asumió la defensa del conductor del Audi también aparecía defendiendo al conductor del Suzuki.

“Se supone que ha sido un accidente entre dos vehículos, y que tengan el mismo abogado ambos… me llamó la atención”, afirmó.

Además, según la información que la Policía proporcionó a la familia, el dosaje etílico practicado a los dos conductores resultó negativo.

Esto pese a la versión de testigos que aseguran que Esquivel y sus acompañantes presentaban signos de ebriedad, y que dentro de su unidad se encontraron bebidas alcohólicas.

 

DOLOR. La preocupación de la familia aumenta por la situación personal de la víctima. La mujer tiene bajo su responsabilidad a tres nietas después del fallecimiento de dos de sus hijas, madres de las menores.

Entre ellas se encuentra una adolescente de 15 años que ahora permanece a la espera de la evolución de su abuela.

“Hay una persona con riesgo de vida, es mi hermana”, expresó Zanabria. El familiar aseguró que, más allá de establecer responsabilidades, espera transparencia durante todo el proceso.

“La presunción de inocencia es lo primero para las personas y yo confío en el sistema legal peruano, pero también confío en la sensibilidad de las personas”, sostuvo.

La familia pide que se revisen todos los registros audiovisuales disponibles para reconstruir el recorrido de los vehículos y esclarecer las circunstancias exactas del accidente

Exigen que la Fiscalía y la Policía respondan a los cuestionamientos planteados sobre las diligencias realizadas y esperan que la investigación determine las eventuales responsabilidades penales y civiles de los involucrados.

ANDREA RAMOS

ANDREA RAMOS

Periodista

Periodista en Diario Viral. Comprometidos con la verdad y la información de Arequipa.

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