La autopista Arequipa-La Joya pudo contar con medidas de seguridad desde hace más de 13 años. El especialista vial y exgerente regional de Transportes y Comunicaciones, Elvis Jump Gómez, señaló que estudios del 2012 y 2022 ya advertían las obras necesarias para evitar accidentes y garantizar la seguridad de las 22 asociaciones asentadas.
Jump Gómez, autor del primer estudio SNIP (sistema de inversión) de la autopista, afirmó que se recomendó instalar reductores de velocidad, separadores centrales, guardavías, pasos peatonales elevados e iluminación. Sin embargo, estas medidas no fueron ejecutadas por el Gobierno Regional de Arequipa (GRA), por eso ya se registran 31 muertes.
“El GRA planea invertir cerca de S/100 millones mediante obras por Impuestos para reparar la primera etapa, colocar iluminación, reductores y pasos aéreos. No obstante, los primeros 16 kilómetros de esta vía costaron S/107 millones y los estudios para hacer la carretera segura, eran de de casi S/30 millones, me sorprende esta inversión”, señaló.
SOLUCIONES. Elvis Jump sostuvo que el GRA estaba “advertido” sobre el aumento del tránsito con la apertura del puente Virgen de Chapi. Explicó que una vía amplia genera mayores velocidades y por ello, debía contar con separadores tipo New Jersey de 1.80 metros y otras medidas para impedir que peatones crucen peligrosamente.
El especialista advirtió que el problema podría agravarse cuando la autopista esté completamente operativa. El diseño contemplaba inicialmente hasta 20 mil vehículos diarios. Ante ello, alertó que si ya existen muertes con el tráfico actual, los riesgos podrían multiplicarse cuando la vía soporte su flujo proyectado.
“Se puede denunciar a la actual gestión por el delito de exposición de personas al peligro, se tiene que velar ante posibles imprudencias del peatón, son condiciones mínimas que saben los funcionarios”, acotó.