Hoy la historia se repite con los actores políticos que hay en nuestro país, estamos frente a unas elecciones manchadas de legitimidad por culpa de la corrupción y el Congreso de la República quien en los últimos años no hicieron nada para mejorar el sistema político y tener unas elecciones ejemplares con candidatos honestos y que verdaderamente quieran trabajar por el Perú.
No existe una verdadera representación y el descontento es generalizado ningún candidato pudo llegar al 20 % de votaciones, eso indica la fragmentación de nuestra patria y la manifestación de que hay una desatención de parte del estado, especialmente en los lugares de pobreza, donde la gente no conoce de ideología y solo espera que alguien cambie esa realidad que es muy dolorosa. Los candidatos tienen asesores donde buscaron victimizarse para alcanzar el apoyo utilizando psicosociales y dando falsas promesas que en la realidad no se cumplirán ya que el senado que es el todo poderoso no dejará gobernar a ningún presidente si este no se alinea a sus intereses y de seguro que se conformará una nueva mafia que seguirá enriqueciendo solo a algunos, bajo el trabajo y sacrificio de la sociedad.
La justicia debe ser ciega y para todos por igual, no se debe permitir que se atropelle el derecho de ningún ciudadano, basta que se realice con uno ya todo estas manchado y estas elecciones no tienen sentido, deberían anularse, reorganizar los organismos electorales libre de los políticos, encarcelar a los culpables y también a los que apoyaron a que ello pase en el Perú, no hay apuro de tener un presidente en Julio podemos esperar hasta diciembre y con mayor madurez tener unas elecciones justas donde los ciudadanos escojan no por simpatías, ideologías obsoletas o falsas esperanzas sino por verdaderos lideres que quieran transformar esta realidad, dejando de lado especialmente a la clase política que tenemos, ya que esta segunda vuelta se dará entre protagonistas de la mafia congresal que impulsaron la inestabilidad del país.
La reforma debe ser profunda, anular las leyes populistas y pro crimen, respetar la voluntad de los ciudadanos, donde casi el 70 % manifestó no a la bicameralidad, no se debe permitir que nos sigan usando los mismos de siempre, por ello el presidente de la república tiene un rol fundamental junto al poder judicial para hacer cumplir la voluntad de la sociedad y dejar de lado al congreso, la fiscalía, el defensor del pueblo, los organismos electorales y otros, trabajar en beneficio de las futuras generaciones es una obligación, y no debemos tener miedo a salir de nuestra zona de confort, hoy más que nunca somos conscientes que ninguno de los candidatos nos representan y si esto continua pasaremos otros 5 años con presidentes secuestrados y mafias que no tienen conciencia y solo buscan la destrucción del país.
La verdadera democracia se debe construir con libertad y ética, respetando el derecho de todos sin ningún tipo de distinción y no hacer de la política un circo electoral plagado de trampas y corrupción.