El 26 de agosto, Juan Sheput, dijo en tono casi lejano e indiferente que: “Essalud sigue en cuidados intensivos”; continúa con la letanía de los diagnósticos. Manifestó que: “la designación del nuevo presidente ejecutivo, avanza en forma reservada”. El grito de los asegurados que ven perder la vida de pacientes en puertas de emergencias, es: ¡señor ministro! ¡Reorganización total de Essalud, hoy, no mañana!. Ministro, si tiene decisión y voluntad ¡hágalo!
En 1985, fue designado director del hospital central un médico, solo por ser militante del partido gobernante; no dio resultados. Lo cambiaron y, se produjo un chispazo de meritocracia; en su lugar, fue convocado un profesional destacado, sin adhesión partidaria. En diferentes gobiernos anteriores, fue director y demostró eficiencia médica y excelencia en gestión administrativa - Dr. Manuel Álvarez Linares- Su filosofía era: primero el asegurado y el respeto de todos sus derechos. Tenía la ejemplar costumbre de visitar al personal, médico y paramédico, en cualquier turno, incluso de noche y de madrugada, para comprobar si todos estaban en sus puestos.
Fatalmente la disciplina iba perdiendo su rigor, mientras que el trato inhumano iba in crescendo; por ejemplo, en el 2023, se oía conversaciones en salas de hospitalizaciones- sede central de Essalud - señorita enfermera, he tocado el timbre 10 veces, nadie se acerca, mi madre está mal, venga pronto por favor- No moleste, estoy ocupada, son 16 pacientes en este servicio y solo 2 enfermeras – La mujer vestida de verde, no se acercó- Luego de media hora, se comentaba en los pasillos: la paciente de la habitación 16, falleció; sus deudos, lloraban sin consuelo; la enfermera, absolutamente, impávida.
En ese mismo año, un innombrable médico, rehusaba acercarse a una paciente, durante la visita médica; ella, había contraído, en ese nefasto servicio – gélido escenario con hedor a muerte - una bacteria interhospitalaria. Los que testificaron el hecho, preguntaban: ¿Por qué eligió la especialidad de medicina humana si era un hombre mediocre y pusilánime? Es más, hacía aspavientos; ordenaba a sus enfermeras que le trajeran guantes, mascarillas y un traje espacial - tipo astronauta. El maltrato a los pacientes es la más innoble de las lacras que se ha instalado en EsSalud.
Y, sobre corrupción; hubo una organización interna que comercializaba puestos para: médicos, paramédicos, administrativos y servicios. El año pasado, denunciaron a los cabecillas y, todo el Perú, se informó de estos “destapes”. Los equipos, hoy, inoperativos -casi inservibles- ahí están. El gerente de la Red Arequipa, Dr. Pedro Torres, informó que, nuevos, cuestan miles de dólares. Algo más, el insuficiente personal de enfermeras, ha normalizado una costumbre fatal; los familiares de hospitalizados graves, contratan a enfermeras y auxiliares particulares para que atiendan a sus seres queridos, en turnos nocturnos. Y, siendo así la realidad ¿el sufriente asegurado, debe seguir esperando los lentísimos cambios anunciados? No, pues, entonces ¡Reorganización, hoy, no mañana!