A diferencia de Alberto Fujimori, Alejandro Toledo, Ollanta Humala, Pedro Pablo Kuczynski (tuvo medidas coercitivas aplicadas en su domicilio), Martín Vizcarra y Pedro Castillo, quienes, de la presidencia de la república fueron a la cárcel del fundo Barbadillo. En cambio, Keiko Fujimori, va de la prisión a Palacio de Gobierno.
El JNE, emitió la Resolución N.° 1625-2026-JNE (El Peruano: 05/07/2026) Proclaman fórmula de candidatos ganadora de la elección de Presidente y Vicepresidentes de la República de las Elecciones Generales 2026, en consecuencia, proclama: presidenta a Keiko Sofía Fujimori Higuchi; primer vicepresidente a Luis Fernando Galarreta Velarde; y segundo vicepresidente a Miguel Ángel Torres Morales para el período de gobierno 2026-2031.
La presidenta electa, tres veces tuvo medidas coercitivas (privada de libertad), una por detención preliminar y dos por prisión preventiva, dictados por el Poder Judicial, por el presunto delito de Lavado de Activos (caso cócteles), por aportes para las Elecciones Generales del 2011 y 2016. La detención preliminar se dio el 10/10/2018, de diez días, permaneció, en un ambiente del Ministerio Público; días después, la resolución de detención, fue anulada por la Sala Superior, por falta de debida motivación, encontró que la resolución del Juzgado, su redacción, era exactamente igual (incluido, errores), al contenido de la solicitud de detención, presentado por la Fiscalía.
El 31 de octubre de 2018, el Juzgado dictó 36 meses de prisión preventiva; el Tribunal Constitucional (TC), en noviembre de 2019, le concedió el habeas corpus, saliendo en libertad; por último, el 28 de enero de 2020, el Poder Judicial, dispuso 15 meses de prisión preventiva; tres meses después, fue revocada por la sala superior; influyó la pandemia del coronavirus. El juicio caso Cócteles, lo anuló el TC (2025), luego por el Poder Judicial, porque los aportes de campañas políticas, es obligación declararlos, desde el año 2017 (Ley 30689), y son delitos de financiamiento prohibido (Ley 30997) a partir del año 2019; antes no existía dicha obligación ni eran delitos.
Los episodios de prisiones preventivas de Keiko Fujimori, le habrán servido de lecciones de convicción por la libertad y democracia, o serán motivos de vindicta desde el poder. Ya lo sabremos.