La fotografía del embajador de Estados Unidos, Bernie Navarro, junto al presidente José Jerí compartiendo una hamburguesa y el mensaje “Cambiando el menú” no es una imagen inocente. En política exterior, los gestos pesan tanto como los discursos. Y cuando esa escena aparece en medio del escándalo por las reuniones del mandatario con un empresario chino, el simbolismo resulta inevitable.
Si la intención fue hacer una broma, el momento elegido no tuvo tino. El país atraviesa una crisis política y un debate abierto sobre la influencia china en sectores estratégicos como el puerto de Chancay. Publicar una imagen con un mensaje que sugiere “cambiar el menú” puede leerse como una señal directa de alineamiento geopolítico. En diplomacia, las metáforas gastronómicas también comunican poder.
Desde Washington, el mensaje parece claro: Estados Unidos quiere recuperar espacio en América Latina frente al avance económico de China. Y el propio entorno del embajador lo ha dicho sin rodeos. Pero aceptar esa narrativa sin matices coloca al Perú en una posición incómoda. Nuestra política exterior no debería reducirse a elegir entre un menú chino o uno estadounidense, sino a defender intereses propios con equilibrio y soberanía.
Además, el contexto agrava la lectura política. Después de las reuniones nocturnas del presidente en un chifa, la foto de la hamburguesa puede interpretarse no solo como un gesto diplomático, sino como un intento de marcar distancia simbólica. Incluso hay quienes ven en la escena una ironía incómoda: si antes el “negociado” estaba en un restaurante chino, ahora el menú cambia de bandera. Ese tipo de percepciones, justas o no, afectan la credibilidad del Gobierno.
El Perú necesita una política exterior madura, no mensajes crípticos en redes sociales. Las relaciones con Estados Unidos son estratégicas, como también lo son las relaciones con China. Convertir la diplomacia en una competencia de fotografías o en guiños ideológicos debilita la imagen del país. En tiempos de tensión, la prudencia y la claridad pesan más que cualquier menú.