“Si se calla el cantor, calla la vida, porque la vida misma, es todo un canto; si se calla el cantor, muere de espanto, la esperanza, la luz y la alegría. Si se calla el cantor se quedan solos los humildes gorriones de los diarios. ¿Qué ha de ser de la vida, si el que canta, no levanta su voz en las tribunas? Que se levanten las banderas cuando el cantor se plante con su grito. Que mil guitarras desangren en la noche, una inmortal canción al infinito”.
Son solo unos versos de Horacio Huarany. Cuando, difundimos, vía radio, estos cantares latinoamericanos, de fuerte compromiso social, aparecen los que tienen la misión de “izquierdizarnos”; y, solo por ser: ¡apologistas de la verdad! . Mediante el artículo 2, inciso 4, la Constitución de 1993, garantiza el ejercicio periodístico y ciudadano. Toda persona tiene derecho a las libertades de información, opinión, expresión y difusión del pensamiento. De cumplirse rigurosamente esta norma, no habría motivo para tener siempre en nuestro frente, “una espada de Damocles”. No quisiera pensar que las formas, otrora, dictatoriales, “resuciten”.
Mientras los políticos, desde el poder, juegan su partido definitorio - Diputados vs Ejecutivo - los periodistas que integran la legión de librepensadores en acción, exigen a la clase política: respeto a la libertad de expresión. No olvidemos que hay épocas, en las que, la intolerancia y el fanatismo, los odios y venganzas, perturban la sagrada misión de comunicar la verdad, sin disfraces; especialmente, ahora, cuando hay mucho que esclarecer desde el gobierno. ¿La presencia de Marco Rubio, Secretario de Estado de los EE. UU. es solo para apoyar la lucha contra la inseguridad ciudadana y la criminalidad nacional e internacional ? o ¿el señor Donald Trump, también desea frenar el auge económico de China – el primer socio estratégico comercial del Perú?
La señora Keiko Fujimori, próximamente viajará a EE. UU., atendiendo invitación protocolar del Presidente norteamericano. Ahí, oficialmente, esperemos que la presidenta, ponga sobre la mesa el tema de los aranceles; pronto, conoceremos la realidad del Escudo de las Américas. Lo ideal sería que el Perú mantenga relaciones comerciales con diferentes economías del mundo.
Cuando el ejercicio periodístico sea una “piedrecilla en el zapato” de los políticos y, por esa razón, exhiban excesos de intolerancia, sabremos que la democracia, está en peligro y, el periodismo, con sus librepensadores, ya no sería la reserva moral y la garantía de vivir en paz y justicia como demanda la nación. Espero equivocarme; pero, podrían llegar, en un futuro, relativamente inmediato, “ negros nubarrones”. Hoy, los gobernantes, guardan en secreto lo que harán en el Perú. Y, si los periodistas independientes, fuesen presionados a cerrar su voz y su juicio crítico, entonces, generosos lectores, se cumpliría nuestra aseveración: El silencio periodístico, es el más letal de todos los silencios.