El 28 de julio de 1821 fue la Proclamación de la Independencia del Perú, por José de San Martín. Con los epopéyicos episodios del 06 de agosto de 1824 Batalla de Junín y 09 de diciembre de 1824 Batalla de Ayacucho se consolidó la Independencia de nuestra patria, siendo sus protagonistas Simón Bolívar y Antonio José de Sucre. Con la Guerra Hispano – Sudamericana, conflicto naval 1865 – 1866, guerra de Bolivia, Chile, Ecuador y Perú contra España querían recuperar sus antiguas colonias; se defendió la emancipación de nuestros países de América del sur a orillas del océano Pacífico, reafirmándose la independencia sudamericana, recordemos el heroísmo del Dos de Mayo y José Gálvez Egúsquiza. Y, el 14 de agosto de 1879 España y Perú firmaron un Tratado de Paz y Amistad reconociendo la independencia peruana, estableciéndose relaciones diplomáticas entre ambas naciones.
Manuel González Prada, José Carlos Mariátegui y Haya de la Torre, señalaron: la Independencia del Perú, significó la liberación de las clases aristocráticas del país, de los descendientes de españoles nacidos en Perú, quienes querían estar libres de las ataduras monopólicas del Reino de España y obtener los privilegios de los españoles afincados en las colonias, de ocupar cargos políticos y administrativos, como de poder negociar, con cualquier país, no solo con España, y de dirigir soberanamente las colonias, liberándolas del yugo español, inspirados en la Independencia de EE.UU. de 1776, también de la Revolución Francesa de 1789. En cuanto a las clases populares de indígenas y gente de color, siguieron siendo explotados, persistiendo la servidumbre y esclavitud, manteniéndose el sistema socioeconómico de la colonia, signado por el latifundio continuación de las encomiendas, donde el terrateniente, era propietario de grandes extensiones de tierras, arrebatadas al Tawantinsuyo, incluyendo a nuestros ancestros, de quiénes obtenían tributos y trabajos forzados sin derecho a nada.
Años después, se abolió la esclavitud de los negros, se suprimió el tributo indígena, se democratizó la educación, se aplicó la Reforma Agraria, como parte del proceso de llevar justicia social a importantes sectores del pueblo, el mismo debe proseguir.