En un trágico desenlace, tras 13 días de intensa búsqueda, este 10 de febrero, hallaron el cuerpo sin vida de Álvaro Tapia Palomino (23), quien desapareció el pasado 28 de enero luego de ingresar al mar de la playa Mansa con un amigo en un colchón inflable. El hallazgo fue reportado la mañana de este 10 de febrero de 2026.
Los hechos se remontan a la tarde del 28 de enero, cuando el joven, oriundo de Nasca, y su amigo, Yesid Acuña Romero (21), ingresaron al mar frente a la playa Mansa, distrito de Lomas, utilizando un colchón inflable como una balsa improvisada.
A pocos minutos de estar en el agua, ambos fueron arrastrados mar adentro por fuertes corrientes, lo que desató una alerta de emergencia y movilizó de inmediato a equipos de rescate.
Horas después del incidente, las autoridades confirmaron el hallazgo del cuerpo sin vida de Acuña, intensificando la angustia de la familia de Tapia.
Desde entonces, pescadores artesanales, efectivos de la Policía, la Capitanía del puerto, voluntarios y los padres del joven realizaron búsquedas incesantes por mar y por la franja costera.
Finalmente, este martes 10 de febrero, una pareja que paseaba por la zona avistó un cuerpo frente al mar en la zona donde ocurrió la desaparición y dio aviso a las autoridades. El cadáver fue identificado por un tatuaje en el hombro y una esclava que portaba.
El cuerpo fue trasladado a la comisaría rural de Lomas, donde permanecerá mientras se realizan las coordinaciones para su traslado a la morgue de Nasca.
Los restos del joven serán velados en la avenida Paredones y calle Sucre 220, junto a la iglesia de Los Mormones, en Nasca.