El nuevo Plan Maestro del Santuario Histórico de Machu Picchu 2026–2030 recibió opinión favorable unánime del comité directivo de la Unidad de Gestión de Machupicchu (UGM), decisión que —según los gremios— abre la puerta a un ordenamiento de la gestión turística en el principal atractivo del país. El comité es presidido por el gobernador regional del Cusco, Werner Salcedo, e integra a los ministros de Cultura, Comercio Exterior y Turismo, Ambiente, y municipalidad local, en un contexto marcado por reiteradas crisis operativas en los últimos años.
Para Juan Stoessel, vicepresidente de la Cámara de Turismo de Cusco (CARTUC), la aprobación fue posible por la presión de los gremios que operan en la zona. En diálogo con RPP, sostuvo que la UGM “no venía sesionando” y que, por ello, “no había un plan para desarrollar correctamente el santuario”. Además, cuestionó la falta de inversiones pese a los altos ingresos que genera Machu Picchu: “No se ha invertido en nuevos accesos, centro de visitantes, accesos mecanizados ni cámaras de seguridad”, enumeró.
Stoessel fue más allá al criticar la gestión regional y los antecedentes recientes de desorden: “El gobernador, responsable de juntar a los actores, no ha hecho su trabajo”, afirmó, y recordó problemas persistentes como la venta de entradas, el transporte y el desorden operativo.
“Gracias a los gremios y a que los ministerios estuvieron de acuerdo, finalmente se aprobó este plan estratégico”, remarcó, al subrayar que el desafío ahora será ejecutar lo aprobado para garantizar sostenibilidad, seguridad y experiencia turística en Machu Picchu.