El Gobierno Regional del Cusco, a través de la Gerencia Regional de Salud (Geresa), activó un plan de contingencia valorizado en cerca de dos millones de soles para enfrentar el riesgo de propagación del sarampión, luego de confirmarse el primer caso importado de la enfermedad en la ciudad de Sicuani, provincia de Canchis. La situación fue abordada durante la tercera sesión ordinaria del Comité Regional de Seguridad Ciudadana (Coresec).
Las autoridades sanitarias advirtieron que el peligro de expansión del virus es alto debido a las bajas coberturas de vacunación en personas de hasta 22 años. Según el mapa epidemiológico regional, el 99 % de los distritos del Cusco se encuentran en alerta roja.
“Nuestra prioridad absoluta es la vida de nuestra gente. No vamos a escatimar esfuerzos ni recursos para proteger a nuestros jóvenes y asegurar que el Cusco siga adelante”, afirmó el gobernador regional Werner Salcedo.
Entre las principales disposiciones figura el uso obligatorio de mascarillas en espacios cerrados de establecimientos de salud y otras oficinas. Además, la Geresa inició una campaña intensiva de vacunación dirigida a personas de hasta 22 años, reforzando también las dosis regulares para menores y la denominada “dosis cero” para bebés de entre 6 y 11 meses de edad.
Las autoridades también ordenaron fortalecer la vigilancia epidemiológica y promover el aislamiento voluntario de personas que presenten síntomas compatibles con sarampión. “Si se presenta fiebre y erupciones cutáneas, deben comunicarse de inmediato a la Línea 106, donde personal médico realizará el triaje y, de ser necesario, acudirá al domicilio para la toma de muestras y evitar contagios”, informaron representantes de la Geresa.