Un derrumbe de gran magnitud bloqueó la vía férrea hacia Machu Picchu, suspendiendo el tránsito de trenes y generando alarma a pocos días de Semana Santa, una de las temporadas más importantes del año.
La emergencia ha obligado a paralizar operaciones en rutas clave, afectando a viajeros nacionales y extranjeros.
El deslizamiento de lodo y rocas se registró en el sector de Mándor, a la altura del kilómetro 115, afectando gravemente la infraestructura ferroviaria que conecta Hidroeléctrica con Machu Picchu Pueblo.
Según reportes, el huaico arrastró parte de los rieles que quedó colgando sobre el río, dejando inutilizable este tramo clave del acceso amazónico hacia el santuario .
Ante la magnitud del daño, la empresa PeruRail anunció la suspensión total de sus operaciones en esta ruta hasta nuevo aviso.
“Nos vemos en la obligación de suspender nuestras operaciones ferroviarias en la ruta Machupicchu–Hidroeléctrica”, informó la compañía, tras la notificación del concesionario Ferrocarril Trasandino S.A., que evalúa los daños en la zona .
La interrupción ha dejado a turistas varados y encendió las alertas en el sector turístico, especialmente en la antesala de Semana Santa, considerada temporada alta.
Sin embargo, se aclaró que la ruta principal entre Ollantaytambo y Machu Picchu no sufrió daños y continúa operando con normalidad, permitiendo el acceso al santuario aunque con limitaciones en alternativas de ingreso.
Equipos técnicos trabajan para rehabilitar la vía afectada, mientras autoridades recomiendan a los viajeros mantenerse informados y reprogramar sus visitas si utilizan la ruta por Hidroeléctrica.