Un grupo de migrantes de distintas nacionalidades permanece varado en la frontera entre Perú y Chile, sin poder cruzar debido a la falta de documentos que les permitan ingresar de manera regular. Ellos aseguran que no buscan quedarse en territorio peruano, sino únicamente atravesarlo para retornar a sus países de origen. Incluso ofrecieron someterse a controles de antecedentes para descartar riesgos y pidieron que se habilite un bus —que ellos mismos pagarían— para continuar su trayecto.
Frente a esta situación, el Gobierno del presidente José Jerí declaró en estado de emergencia la región Tacna, especialmente las zonas limítrofes con Chile. El ministro del Interior, Vicente Tiburcio, informó que la Policía ya había intensificado los controles antes de la medida y que ahora se ha reforzado la verificación de identidades y el control del flujo migratorio en toda la frontera sur.
Como parte del despliegue, el Ministerio del Interior triplicó el número de agentes policiales en Tacna e incorporó nuevos vehículos para patrullaje permanente en zonas críticas. Tiburcio señaló que todo el espacio fronterizo ha sido reforzado en los últimos días para impedir ingresos irregulares y garantizar el orden en la zona.
Desde Chile, el senador electo Vlado Mirosevic propuso crear un corredor humanitario que permita otorgar un salvoconducto a los migrantes varados. Recordó que en 2023 se aplicó un mecanismo similar entre Chile y Venezuela, y planteó que este esquema podría replicarse mediante un registro formal de los migrantes y un acuerdo bilateral con el Perú.
Según el legislador, este corredor permitiría que los extranjeros crucen de manera controlada hacia territorio peruano para seguir rumbo a sus países de destino. “Existe un canal de diálogo activo entre Chile y Perú”, afirmó, remarcando la necesidad de una solución coordinada ante la creciente tensión migratoria en la frontera.