Un nuevo golpe al narcotráfico en el sur del país logró la Policía Nacional del Perú, al frustrar el traslado de más de 230 kilos de droga que tenían como destino la región Puno, durante las celebraciones de Año Nuevo. El operativo se ejecutó en la región Cusco, cuando efectivos especializados detectaron movimientos sospechosos de una organización criminal que pretendía aprovechar el alto tránsito vehicular de fin de año.
De acuerdo con información policial, la droga era transportada en una camioneta que circulaba por rutas alternas para evadir los controles, acompañada por vehículos que cumplían funciones de “campana”. “Cusco es una zona de paso utilizada por estas organizaciones para sacar la droga del VRAEM hacia el sur del país”, explicó un oficial antidrogas, al precisar que el cargamento tendría como ruta final mercados internacionales.
Durante la intervención, tres personas fueron detenidas y se hallaron paquetes tipo ladrillo con distintivos propios de las mafias del narcotráfico, lo que permitió confirmar que se trataba de una red organizada. Las autoridades no descartan que el alcaloide estuviera destinado a Bolivia y posteriormente a Europa, donde su valor se incrementa de manera exponencial, convirtiéndose en millones de dólares para las bandas criminales.
Este decomiso es uno de los más importantes registrados en el sur del país en el último año y se suma a una serie de operativos que evidencian el uso de corredores clandestinos para el tráfico ilícito de drogas. La Policía informó que los detenidos permanecen bajo custodia mientras el Ministerio Público define su situación legal, en un contexto donde se intensifican las acciones para frenar el avance del narcotráfico en las rutas que conectan Cusco y Puno.