Un incendio forestal registrado el último fin de semana en el sector de Qespeqwara – Siete Bateas, dentro del parque arqueológico nacional de Sacsayhuamán, en Cusco, consumió aproximadamente tres hectáreas de cobertura vegetal, aunque no provocó daños en los muros ni en las estructuras líticas de origen inca, informó la Dirección Desconcentrada de Cultura (DDC) tras culminar las primeras evaluaciones en la zona afectada.
Luego de controlar las llamas, especialistas y técnicos de la entidad inspeccionaron el área siniestrada y verificaron que el patrimonio arqueológico permanecía intacto. Sin embargo, durante el recorrido detectaron varios puntos con humo y pequeños focos de combustión que continuaban activos, lo que obligó a mantener las labores de vigilancia para evitar que el incendio volviera a propagarse.
Para extinguir los remanentes del fuego, cinco bomberos forestales que también cumplen funciones como vigilantes-conservadores del parque intervinieron utilizando herramientas manuales. Gracias a la rápida respuesta del personal, fue posible contener la emergencia y proteger uno de los complejos arqueológicos más importantes del país.
Las evaluaciones determinaron que el incendio afectó principalmente áreas donde se conservaban especies nativas como chachacomo, huayruro y queuña, además de árboles de eucalipto. Las autoridades continuarán monitoreando el lugar para prevenir nuevos focos y evaluar el impacto ambiental ocasionado por el siniestro.