El papa León XIV expresó su pesar por el fallecimiento del arzobispo de Cusco, Richard Daniel Alarcón Urrutia, quien murió el 30 de octubre tras afrontar una larga enfermedad. A través de un telegrama, el pontífice envió un mensaje de cercanía a la arquidiócesis y a los familiares del religioso.
El papa recordó a Alarcón Urrutia como un “abnegado pastor” que entregó su vida al servicio de Dios y de la Iglesia. Asimismo, ofreció sufragios por el eterno descanso de su alma y expresó su deseo de que Jesús le conceda “la corona de gloria que no se marchita”.
El mensaje fue dirigido a monseñor Lizardo Estrada Herrera, O. S. A., arzobispo coadjutor de la arquidiócesis del Cusco. En el documento, León XIV pidió transmitir sus condolencias a los familiares del prelado, así como al clero, a los religiosos y religiosas, y a los fieles de esta comunidad eclesial.
León XIV también encomendó el descanso del arzobispo a la intercesión de Nuestra Señora de Belén, conocida por los cusqueños como «Mamacha Belén». Además, manifestó su deseo de orar junto con la comunidad durante su próxima visita al Cusco y concedió la bendición apostólica a quienes sienten esta pérdida.
ENTIERRO. El sepulcro del monseñor Richard Alarcón Urrutia será este domingo 1 de noviembre, a las 11:00, en la cripta subterránea de la Catedral del Cusco, donde descansan autoridades de la Iglesia local.
Como parte de las actividades de despedida, el sábado 31 de octubre hicieron oraciones y misas cada hora y media, desde las 9:00 hasta las 19:00.